La pesadilla de trabajar en los juzgados de Baleares: “Llaman para renunciar”
“Si te toca plaza en Mallorca te echas a temblar”. Pablo Rodríguez, portavoz de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) del sector justicia, asegura que los tribunales de Baleares viven una crisis de personal porque encontrar vivienda en el archipiélago es como buscar una aguja en un pajar. La presión inmobiliaria está ahuyentando a los auxiliares, gestores y tramitadores procesales. Son la columna vertebral de la justicia. Pero con sueldos de entre 1.600 y 2.000 euros vivir en las islas se hace difícil; planear comprar una casa es construir un castillo en el aire.
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