La Francia más vistosa también sabe defender | Mundial 2026 de Fútbol
Al término de los partidos de Francia, su guardameta, Mike Maignan, atraviesa las zonas mixtas sin la multitud de reclamos que tuvo que atender en la última Eurocopa. Entonces fue fundamental para que la selección dirigida por Didier Deschamps alcanzara las semifinales en las que cayó eliminada porque su defensa no fue capaz de frenar una de las mejores versiones de Lamine Yamal que se recuerdan con la camiseta de España.
En este Mundial Maignan se pasa la mayoría de los partidos como actor pasivo y contemplativo del equilibrado y explosivo conjunto que ha armado Deschamps. Las dos únicas intervenciones de mérito que se le recuerdan, de las nueve ocasiones en las que ha tenido que intervenir, son un disparo de Sarr con Senegal y un penalti detenido a Noruega con el marcador 3-1 a favor. Maignan solo ha encajado dos goles, uno ante los Leones de la Teranga (3-1) y otro ante los escandinavos (4-1), todos en la fase de grupos. Ante Suecia, Paraguay y Marruecos, los tres rivales de Francia en los cruces, Maignan fue poco exigido y dejó su portería a cero para satisfacción de su técnico.
Ningún partido ha llenado más el ojo de Deschamps en términos defensivos que el de Marruecos. “Estuvimos muy equilibrados durante todo el partido”, elogió a su equipo el técnico de Bayona. Al ataque de Francia que deslumbra con la técnica en velocidad de Olise, Mbappé, Doué, Dembélé y Barcola, lo sostuvieron el sentido táctico de Rabiot y Koné y el liderazgo de sus centrales, Upamecano y Saliba. “Siempre sólidos. Espero que sigamos así. Defiende todo el mundo, no solo los defensas. Otra portería a cero, así que es una alegría”, se congratulaba Saliba ante los medios de la federación francesa. “Podemos marcar en cualquier momento. Sabemos defender y sabemos atacar, así que creo que tenemos un equipo completo”, abundó Saliba al término del partido con Marruecos.

El central del Arsenal marca la raya defensiva francesa con autoridad junto a Upamecano a la altura del medio del campo cuando su selección juega en campo contrario. Su compañero en el eje defensivo aún no ha cometido uno de esos errores en las entregas o en las marcas que tanto le penalizan. “En el Bayern es titular de pleno derecho y juega muchísimos partidos durante la temporada. Aquí, con nosotros, ha tomado otra dimensión, a menudo junto a Saliba. Es un jugador muy potente, muy bueno en el duelo y tampoco es cualquiera en la salida de balón. Es un jugador muy importante”, destaca Guy Stéphan, mano derecha de Deschamps dentro del cuerpo técnico galo.
Para Deschamps, poco dado a las concesiones, el partido contra Marruecos fue redondo por cómo redujo su equipo a un rival que no pudo desplegar su atrevido fútbol. Deschamps decidió premiar a sus futbolistas con un día libre tras la contundente victoria ante la selección magrebí que supuso el pase de Francia a la tercera semifinal consecutiva bajo su dirección. La presión sobre el seleccionador francés y sus futbolistas se había elevado de forma considerable en los días previos al encuentro con la selección norteafricana. La identidad de equipo jugón adquirida por Marruecos durante el torneo y el peso de la trascendencia social que soportaba la cita se hicieron notar en la concentración francesa en Boston. El duelo era más que un partido por ser la comunidad marroquí una de las de mayor número de migrantes en Francia. La fuerte rivalidad se manifestó en la calle desde que se conoció el enfrentamiento y Deschamps y sus jugadores no fueron ajenos a ello.
El sobrio y contundente partido en defensa y en ataque con el que Francia despachó a Marruecos ante una de las selecciones que más inquietaban al preparador galo es la última versión que tendrán que analizar Luis de la Fuente y sus ayudantes. Francia explotó antes como selección ofensiva que defensiva. Cuando terminó la primera fase a Deschamps le preocupaban las ocasiones que le había creado Senegal en el primer tiempo y Noruega con un equipo plagado de suplentes. “Nos han hecho demasiadas ocasiones, aunque está Maignan, que también está radiante y para eso está”, dijo el técnico tras la victoria ante los nórdicos.
Según fuentes próximas a la delegación francesa, desde que acabó la primer fase, Deschamps insistió en entrenamientos y en charlas sobre ser menos vulnerables. El resultado del trabajo de concienciación para una defensa que debe empezar en la presión de los delanteros no solo ha sido las tres porterías a cero ante suecos, paraguayos y marroquíes. El número de remates totales recibidos por Maignan han descendido progresivamente respecto a los diez que logró Noruega. Suecia le remató ocho veces, tres de ellos a puerta. Paraguay y Marruecos remataron cinco veces, los sudamericanos ninguno a portería y los magrebíes solo uno.
Deschamps ha tratado de reducir los riesgos para que el 4-2-3-1 que dibuja sufra lo menos posible en defensa. Es en sus laterales donde España puede hacerles daño. Hasta ahora Koundé y Digne han respondido bien. Este último se ha consolidado en el once titular tras desbancar a Theo Hernández. Aquí detectó un agujero Deschamps ante Senegal y fue implacable. Digne se suelta con menos alegría que su competidor por el lateral izquierdo. Deschamps ensalzó su trabajo y de las ayudas que recibió para que Marruecos no profundizara con Hakimi. De los dos laterales, Koundé es el que más se descuelga en ataque. Está por ver si con Lamine Yamal enfrente será tan atrevido.
