Una avalancha acaba con la vida del esquiador extremo Guillaume Pierrel

El esquí extremo no es una cuestión de esquiadores, sino de excelentes alpinistas enganchados a la belleza de imaginar y dibujar después líneas blancas vertiginosas sobre las que deslizarse. En su caso, la dificultad no solo tiene que ver con alcanzar una cima remota, sino que arranca cuando miran al vacío, bloquean las ataduras de sus tablas y dejan correr la adrenalina. Francia es una fábrica histórica de esquiadores extremos que ha visto morir a muchos de ellos. El último, Guillaume Pierrel, ‘Gee’ para casi todos, desaparecido en Pakistán el pasado 24 de junio mientras escalaba el K6 buscando terreno para sus esquís.
