La fusión de Deutsche Telekom y T-Mobile puede dejar una cobertura incompleta | Opinión

Las fusiones y adquisiciones transfronterizas llevan décadas fuera de moda en el sector de las telecomunicaciones. Eso podría cambiar con una operación transatlántica en estudio que crearía el mayor grupo mundial de telefonía móvil por valor de mercado. El posible acercamiento entre Deutsche Telekom y T-Mobile US parece menos orientado a las siempre esquivas sinergias de costes que al control: el grupo alemán ya posee el 53% de su filial estadounidense. Pero una fusión total no eliminaría el descuento de conglomerado y podría exponer a los accionistas minoritarios de T-Mobile a un irregular mercado europeo.
Deutsche Telekom mantiene conversaciones para crear una nueva sociedad holding que lanzaría una oferta en acciones tanto por sus propios títulos como por los de T-Mobile, informa Bloomberg. El valor combinado del nuevo grupo rondaría los 260.000 millones de dólares (unos 220.000 millones de euros), utilizando las cotizaciones de ambas compañías antes de que surgieran las especulaciones sobre la operación. Si el objetivo fuera únicamente aflorar valor para los inversores, el consejero delegado de Deutsche Telekom, Tim Höttges, podría limitarse a distribuir entre sus accionistas los títulos de T-Mobile. El hecho de que esté explorando una vía distinta sugiere que busca margen de maniobra en el mercado estadounidense, clave para el grupo.
En el esquema actual, Deutsche Telekom probablemente se resistiría a operaciones corporativas o ampliaciones de capital que diluyeran su control sobre el operador. En cambio, el grupo combinado podría emitir acciones y adquirir nuevos negocios con mayor libertad como una única entidad de mayor tamaño. Eso también lo situaría en una posición ventajosa para participar en la largamente anticipada ola de concentración del sector de las telecomunicaciones en Europa.
La regulación y los controles de precios en Europa son conocidos por ser más estrictos, y la perspectiva de una intervención gubernamental probablemente pesará en la mente de los inversores. Por ello, es previsible que el híbrido entre Deutsche Telekom y T-Mobile US merezca algún tipo de descuento de conglomerado. Los analistas sostienen desde hace tiempo que el grupo alemán cotiza con descuento porque el mercado asigna menos valor a sus operaciones europeas que a su participación en T-Mobile.
Al cierre del día 20, la sesión anterior a que Bloomberg informara del posible acuerdo, la capitalización bursátil de T-Mobile rozaba los 218.000 millones de dólares (unos 186.000 millones de euros). Esto implica que el 53% en manos de Deutsche Telekom valía aproximadamente 99.000 millones de euros. Si se resta esa cifra de la capitalización bursátil del grupo alemán, queda un valor implícito de 43.000 millones para los activos no estadounidenses de Deutsche Telekom. Se trata de un descuento significativo frente a los 59.000 millones que los analistas de New Street atribuyen al negocio europeo.
La fusión no resuelve este problema. Höttges podría estar jugando una partida a largo plazo, con la esperanza de apalancarse en el elevado valor del negocio estadounidense para acometer operaciones más audaces en el futuro. Pero el coste de esta llamada internacional recaería de lleno sobre los accionistas minoritarios de T-Mobile. No está nada claro qué sería necesario para convencerlos de aceptarla.
Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías
