El otro polvorín del Golfo: los petroestados suman cinco billones en sus fondos soberanos, volcados en deuda y acciones de EE UU

El cierre del estrecho de Ormuz tiene con el agua al cuello a las economías del golfo Pérsico. Los países que hasta finales de febrero nadaban en un mar de petrodólares ahora se ven privados de su gran fuente de ingresos, limitadas o directamente anuladas sus exportaciones de petróleo y gas. La recesión amenaza sus economías y ante los apuros de financiación, ya han llamado a la puerta de la Casa Blanca para asegurarse una línea de divisas con la que garantizarse el suministro de dólares a corto plazo que ahora no obtienen de la venta de crudo y sus derivados, según avanzó hace unas semanas el diario Wall Street Journal.
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