KNDS pospone su cita con el mercado | Opinión
Culpar a la volatilidad del mercado del aplazamiento de una salida a Bolsa en el sector de la defensa revela un grado sorprendente de optimismo sobre el futuro de la industria. El copropietario familiar alemán del fabricante de tanques KNDS parece confiar en que vendrán tiempos mejores. El miércoles decidió posponer sus planes de reducir su participación en una cotización del grupo. Si la idea es obtener un valor de empresa muy superior a los 12.000 millones de euros que podría alcanzar en la actualidad, puede que la espera sea larga.
La propia salida a Bolsa la desencadenó el deseo del copropietario alemán de KNDS, el family office de la familia Wegmann Holding, de vender su participación del 50% en la compañía. Alrededor del 40% de las acciones se habrían vendido al Gobierno alemán, deseoso de contrarrestar la influencia de su homólogo francés, el otro copropietario de KNDS. Berlín había accedido a pagar una prima sobre el precio de salida. París, a su vez, aceptó rebajar su participación del 50% al 40%. Eso habría dejado un capital flotante de apenas el 20% de las acciones.
El momento era desafortunado. El 24 de junio, el día en que KNDS confirmó su cotización, Der Spiegel y el Financial Times informaron de que el Gobierno alemán no seguiría adelante con un pedido de fragatas destinado a Rheinmetall, el mayor rival de KNDS. Aquello hundió las acciones del contratista alemán hasta un 15%. Y llega tras una mala racha de los valores de defensa desde enero.
En las condiciones actuales del mercado, KNDS podría tener un valor de empresa de alrededor de 12.000 millones de euros, o algo más de 17 veces su beneficio operativo (ebit) de 2026, según nuestros cálculos. Estaría en línea con el múltiplo medio de los contratistas europeos Rheinmetall, Renk, Leonardo y Thales. El capital del fabricante de tanques valdría entonces unos 14.000 millones de euros, dada su posición de caja neta, aunque los inversores probablemente querrían un descuento por la salida a Bolsa.
El Gobierno alemán podría, en teoría, endulzar la píldora aumentando la prima que paga a la familia. Pero la adquisición de la participación ya es controvertida en el Bundestag, el Parlamento del país. La familia Wegmann parece confiar, en cambio, en que los mercados repunten. Puede que se lleven una decepción.
