US Open 2026: Badosa propone una orgullosa resistencia ante Gauff, pero finalmente cae | Tenis | Deportes

Resopla Coco Gauff, que servía para cerrar el partido y se ha encontrado con la furibunda réplica de Paula Badosa. Cae la española, pero se queda cerca. Exigida de principio a fin, la estadounidense (6-4 y 7-6(5), en 2h) elogia a una jugadora que trata de reencontrarse consigo misma y va por buen camino: esta Badosa es aquella Badosa. Osada, agresiva, desafiante. Devuelve el break en la recta final. Cuando está contra las cuerdas, ataca en vez de recular. Un paso al frente. Sin embargo, un revés largo en el desempate premia a la norteamericana y, por tanto, se cierra su recorrido en la segunda ronda. Se marcha pronto, mucho antes de lo deseado. Pero con buenas noticias: esto es otra cosa.
Valga el elogio de la rival, que se enfrentará en la próxima estación con otra española, la cántabra Cristina Bucsa (7-6 (6), 6-7 (0) y 7-6 (6) a Himeno Sakatsume, en 3h 01m): “Paula es una jugadora dura. Sentía que tenía ventaja, pero ella elevó su nivel. Así que estoy realmente feliz de haber ganado hoy. Vi el cuadro y, definitivamente, no es alguien a quien quieras enfrentarte en una segunda ronda. Ex número dos del mundo [en 2022]. Es una gran competidora [campeona en Indian Wells (2021) y semifinalista en Australia]. Creo que necesito partidos como este para construir mi confianza. Estoy contenta con cómo lo manejé hoy, porque había algunos nervios…”.
Empeñada en volver a sentirse tenista, porque el físico —con la espalda como origen— le ha puesto mil y una zancadillas, Badosa (28 años y 87ª) se marcha de Nueva York con el mal sabor de la temprana eliminación, pero con el buen poso del pulso con Gauff —sí, hasta en la derrota puede haber disfrute— y una sensación muy diferente a la de la primera vez en la Arthur Ashe. La pisó hace dos años, en los cuartos ante Emma Navarro, y entonces se fue con la impresión de que se había hecho “muy pequeña”. En esta ocasión sucede lo contrario: pierde, pero por momentos se agranda. “Me hubiera gustado jugar este partido más adelante”, transmite en unas declaraciones recogidas por Movistar+.
No se va de vacío y le queda el consuelo de analizar en perspectiva, porque al fin y al cabo, su verano se traduce en 18 triunfos y dos derrotas desde Wimbledon. Provisionalmente ascenderá 18 posiciones en el ranking y si no hay contratiempos, se reactivará en São Paulo (a partir del 14 de septiembre). Fuera ella y también Jessica Bouzas, sin opciones la gallega frente a Elena Rybakina a última hora del día (6-2 y 6-4, en 1h 08m), al tenis español le queda la última bala. Como ya sucediera hace un año, Bucsa (40ª) sigue todavía en pie y se dará otra vez el gustazo de jugar en la Arthur Ashe, donde hace un año se inclinó ante la campeona Aryna Sabalenka. “A mí me hace ilusión enfrentarme a cualquiera”, dice; “cada partido es duro. Hay que lucharlo a muerte y estar ahí física y mentalmente preparadas”.
ALCARAZ, VUELTA AL TURNO DIURNO
A. C. | Nueva York
La quinta jornada de la competición deparó la eliminación de dos jugadores de peso en el cuadro masculino. A los tropiezos previos de Novak Djokovic, Arthur Fils y el español Rafa Jódar se añadieron este jueves los de Felix Auger-Aliassime (6-7(5), 6-3, 6-2 y 6-2 para Karen Lhachanov) y Lorenzo Musetti (3-6, 6-1, 6-2 y 6-2 con Dane Sweeny).
Este viernes intervendrá por tercera vez Carlos Alcaraz, citado (no antes de las 19.00, Movistar+) con el chino Yibing Wu (113º). Como ya hiciera tras superar la primera ronda, el tenista de El Palmar (23 años) prefirió no acudir al complejo y se ejercitó exclusivamente en su hotel.
No antes de las 22.30, hora española, Dani Mérida se enfrentará al local Alex Michelsen. Lo hará después de haber dejado un buen sabor de boca el miércoles, cuando batió a Andrey Rublev. El madrileño —virtualmente 38º— jugará en la Pista 17.
