Subidas de precios y calor extremo: por qué caen las cifras de franceses y alemanes que veranean en España

Johanna Mecke, una estudiante alemana de 25 años, decidió adelantar este año sus vacaciones en España para esquivar el calor del verano. “Vinimos la última semana de mayo y fue perfecto. Tuvimos playa y temperaturas veraniegas, pero no superamos los 30 grados”, relata en una llamada telefónica. Viaja con frecuencia al país desde que cursó un semestre en Granada, pero esta vez preparó el viaje con más cuidado que otros años. Comparó precios, buscó ofertas, y al final optó por alojarse en un Airbnb en vez de un hotel y alquilar un coche híbrido para contener el presupuesto. “Si viajar fuera más barato, lo haríamos por más tiempo”, resume. Su experiencia refleja algunos de los cambios que empiezan a apreciarse entre los visitantes europeos y ayuda a explicar por qué dos de los principales mercados turísticos nacionales, Alemania y Francia, pierden impulso este año.
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