Las elecciones dejan al descubierto el dilema del crecimiento europeo

España es el punto brillante de la economía europea. Mientras Alemania lidia con el malestar de su industria y Francia afronta un bloqueo político, el país mediterráneo parecía haber encontrado la respuesta a cómo adaptar la economía europea al mundo posterior a la pandemia: el producto interior bruto está un 15% por encima de los niveles de finales de 2021 y crece a un ritmo anual del 2,5%, más del doble que la zona euro. Pero la decisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de convocar unas elecciones que difícilmente ganará deja al descubierto los límites de una estrategia basada en subirse a corrientes de opinión populares e impulsar el crecimiento mediante la inmigración.
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