Space X puede debilitar más los mercados | Opinión

SpaceX es la última frontera… para la gobernanza corporativa. Está lista para recaudar 75.000 millones de dólares en una OPV récord. Multitudes de inversores entusiasmados, incluido quizá BlackRock, parecen dispuestos a sacrificar una protección considerable por este arriesgado viaje, reduciendo aún más la distinción entre las empresas cotizadas y las que no lo son.
Un aspecto importante de saltar a las Bolsas es la mayor rendición de cuentas. Elon Musk lo ve de otra manera: controlará más de la mitad de SpaceX con una clase especial de acciones que confiere 10 votos cada una. Y obligará a los titulares de acciones de un voto a presentar sus quejas legales en un arbitraje privado en lugar de en los tribunales ordinarios.
La designación de “empresa controlada” afianza a Musk aún más al eliminar el requisito de tener miembros independientes en comités importantes. Al mudarse a Texas, SpaceX ha asegurado un aislamiento adicional frente a batallas por delegación de voto y ofertas de adquisición. Musk retiene el poder exclusivo para elegir consejeros y despedir al presidente y al CEO, cargos que él mismo ocupa.
La capacidad de recaudar cantidades enormes antes de una OPV, como la ronda de 122.000 millones de OpenAI, ha frenado el atractivo de salir a Bolsa. Los inversores han respondido permitiendo estructuras accionariales feudales desde Meta hasta Black Rock Coffee Bar. Una iniciativa de Donald Trump que permitiría publicar información financiera semestralmente difumina aún más la línea.
SpaceX estira estas concesiones hasta la estratosfera. Sin embargo, su valoración de 1,75 billones le otorga una influencia colosal. Los gestores no pueden excluir de sus carteras a una empresa tan grande. Los fondos de pensiones de Nueva York y California han expresado “serias preocupaciones” sobre la estructura de SpaceX y el pésimo historial de gobernanza de Musk en Tesla. La opción final será arrodillarse o no comprar acciones.
Quedarse fuera es arriesgado. Cuando los empresarios mantienen un control firme, las acciones tienden a rendir mejor al principio. La prima desaparece al séptimo año y empeora después. Otra investigación de MSCI descubrió que un control excesivamente concentrado conduce a rendimientos más débiles. Defender la opacidad bursátil mientras los inversores abdican de sus derechos debilita fuertemente los mercados.
Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías
