Richard Teng y Yi He, los reyes de Binance marcados por sus pecados regulatorios | Opinión
Giano es uno de los pocos dioses romanos sin equivalencia en el Olimpo griego, el guardián de los inicios y las transiciones, un cuerpo con dos cabezas siamesas capaces de observar el futuro e interpretar el pasado al mismo tiempo. Yi He (China, 39 años) y Richard Teng (Singapur, 56 años), codirectores ejecutivos de Binance, son una suerte de Giano en el panteón cripto. Una pionera del sector y un líder curtido en regulación, invocados para convertir la mayor plataforma de intercambio de cibermonedas en un gigante de las finanzas cotidianas y alejarla, por ahora sin mucho éxito, de unos barros cuyos lodos la han dejado fuera de Europa.
Lo adelantó Reuters a primera hora de la tarde del pasado miércoles y lo confirmó la compañía poco después. Habían fracasado en su intento de conseguir la licencia necesaria para seguir operando en el mercado común y, a una semana de la fecha límite, retiraban la solicitud ante el regulador griego para intentarlo en otro Estado de la Unión. “Mantenemos nuestro compromiso de obtener una licencia MiCA en los próximos meses, al tiempo que aportamos claridad, minimizamos las molestias y mantenemos a los usuarios informados”, escribió Teng en su perfil de X. “Vuestros fondos se mantienen seguros y protegidos”, aseguró. A partir de julio, solo se podrá vender, transferir o reasignar activos y cerrar posiciones. No se sabe a cuántos de sus 316 millones de clientes afecta este tropiezo ni cómo impactará en los números de una empresa valorada por Forbes en 88.000 millones de euros y que, según estimó un analista citado por el medio, facturó alrededor de 15.000 millones en 2025.
Binance tanteó a las autoridades de otros países, que también desconfiaban de su estructura compleja y propensión a los riesgos, sin olvidar su historial poco pulcro en materia de blanqueo de capitales. Con más de un frente abierto, el episodio más conocido fue el que se saldó en 2023 con un acuerdo de culpabilidad por violar las leyes estadounidenses en esta materia. La plataforma aceptó pagar una multa de 3.800 millones y a su fundador y entonces hombre al frente, Changpeng Zhao, le costó cuatro meses de libertad y su cargo, aunque se mantuvo como principal accionista. Teng fue nombrado entonces director ejecutivo. Alejado del estilo criptoboss de retórica combativa de su predecesor, parecía exactamente lo que el momento requería: un líder comedido, oficinesco incluso, de aspecto amable y con décadas de experiencia regulatoria.
“Nunca te habrías imaginado que algún día llegaría a ser director de regulación de la SGX [el mercado de valores de Singapur] y director general de la Autoridad Reguladora de Servicios Financieros de Abu Dabi”, dijo Teng en una entrevista al hablar de su adolescencia. Nacido y criado en Singapur, probó las mieles de la libertad sin límites de joven, cuando sus padres se trasladaron a Malasia por trabajo y él se quedó solo. Faltaba a clase y salía indemne de los líos en los que se metía. “Esos fueron los momentos más destacados de mi etapa en la Escuela de Secundaria Temasek”, contó.
De niño quería seguir los pasos de su padre, un pequeño empresario del sector del mueble, y emprender. Después aspiró a ser banquero y acabó graduándose a mediados de los noventa en contabilidad en una universidad local. Comenzó su carrera profesional en la Autoridad Monetaria de Singapur, de la que llegó a ser director de finanzas corporativas, y unos años más tarde cursó un máster en Finanzas Aplicadas en Australia. Ya en el nuevo milenio dio el salto a la Bolsa y más tarde se mudó a Oriente Próximo. En 2021, Teng, casado y con dos hijos, entró en Binance, y tras dos años accedió a su puesto actual, que ocupó en solitario hasta hace menos de un año.
Nombramiento tardío
El nombramiento de He como codirectora ejecutiva en diciembre de 2025 saldaba una vieja cuenta. El propio Changpeng Zhao reconoció que debería haber ocupado el puesto desde el primer día. Se conocieron en la primavera de 2014 en un evento sobre blockchain, según contó ella misma en la carta que le remitió al juez encargado del proceso contra Zhao en Estados Unidos. Ella lo fichó como jefe de tecnología de OKCoin, la exchange china que había ayudado a poner en marcha, y tres años después se invirtieron los papeles. He se unió a Binance como cofundadora y directora de marketing. Son pareja, aunque no está del todo claro desde cuándo, y tienen tres hijos en común.
He nació en el seno de una familia humilde en Sichuan, en uno de esos lugares difíciles de encontrar en el mapa. “Cuando era pequeña, a veces se iba la luz y tenía que hacer los deberes con una lámpara de queroseno”, escribió en el blog de la compañía. Con nueve años perdió a su padre, y su madre sacó a la familia adelante compaginando su empleo como profesora sustituta con el trabajo en el campo. Gracias a su esfuerzo y a los oídos sordos que hizo ante quien le recomendaba no tirar el dinero en la educación de su hija, esta pudo estudiar en la universidad. “En mi pueblo, algunas chicas empezaban a trabajar en fábricas antes incluso de cumplir 16 años, con los carnés de identidad de otras personas”, recordó en la publicación.
Antes de pasarse definitivamente al mundo cripto, He presentó programas de viajes en televisión. Estuvo involucrada en el desarrollo y estrategia de Binance desde el inicio, pero nunca asumió un rol público, en buena parte, reconoció a Bloomberg, por su poco manejo del inglés, algo en lo que ha trabajado los últimos años.
Binance quiere convertirse en una aplicación de finanzas cotidianas y llegar a 3.000 millones de usuarios, y eso contando con los que pierdan a partir de julio si ningún otro regulador europeo lo remedia pronto. Con una nueva causa abierta en Francia en 2025 por lavado de dinero y fraude fiscal, entre otros cargos, y la más reciente acusación por parte de varios medios estadounidenses de haber permitido el envío de dinero a entidades iraníes con vínculos terroristas, He y Teng miran a un futuro tan ambicioso como casi irreal sin haber expiado ni haber hecho demasiado acto de contrición de sus pecados regulatorios.
La conexión presidencial
Binance alberga en su plataforma la mayor parte de la criptomoneda estable emitida en marzo de 2025 por World Liberty Financial, la empresa familiar de Donald Trump. El presidente estadounidense abrazó la cultura cripto después de mostrarse crítico en un inicio y en octubre del año pasado indultó a Chengpeng Zhao.
