Las claves: una evitable cadena de errores que al final pagará el bolsillo del ciudadano
El coste de clausurar el proyecto Castor (que más bien parece una venganza de la Madre Naturaleza) ascenderá a 330 millones de euros. En total, la factura que pagarán los ciudadanos por este almacén de gas que nunca llegó a entrar en funcionamiento rondará los 1.700 millones. Además, hay que sumar los daños materiales que causaron los cientos de microseísmos en las poblaciones cercanas, que llevaron a la decisión de paralizar la planta.
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