Goldman prevé que Europa se quede sin reservas de combustible para avión a fin de año si Ormuz no abre en junio

El precio del petróleo está en máximos de 2022 por culpa de la escasez de suministro que provoca el cierre del estrecho de Ormuz, pero lo que está dando la verdadera medida del impacto de este shock energético son los derivados del crudo, como la gasolina, el diésel y, en especial, el fuel para aviones, los combustibles que alimentan el día a día de la economía. El fuel para la aviación es el producto petrolero que se está viendo más tensionado, según Goldman Sachs, que señala en un detallado informe que Europa se podría quedar sin él a finales de año en el caso de que la vuelta del suministro se retrase hasta el mes de julio. Es es el escenario adverso que maneja el banco estadounidense, si bien su escenario central es algo menos pesimista: apunta a una cierta normalización en el estrecho de Ormuz entre junio y julio que, aún así, no evitaría una escasez extrema durante el verano y principios de otoño. El resultado más probable es el racionamiento en los países más afectados, como Reino Unido, la reducción —aunque limitada— en las rutas, el alza de las tarifas y una caída de la demanda en el momento en que se haga evidente que resulta demasiado caro volar.
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