El rebote del crudo despierta el fantasma del ‘shock’ inflacionista
Cinco meses después del estallido del conflicto en Oriente Próximo sigue sin divisarse una solución que permita la vuelta a la normalidad para un estrecho por el que discurría hasta finales de febrero un 20% del combustible que precisa la economía mundial. Con un acuerdo de alto el fuego que ha saltado por los aires y sin perspectivas de una vuelta a la mesa de negociación, el temor a que la guerra se enquiste gana terreno. Un escenario que puede torcerse aún más si se llega a producir la entrada en escena de los hutíes, que han amenazado con aplicar un embargo marítimo a Arabia Saudí, país que hasta ahora había sorteado el cierre de Ormuz gracias a su red de oleoductos, evitando con ello los temidos problemas de desabastecimiento.
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