Lagarde vuelve a sugerir la opción de abandonar el BCE antes de tiempo: “Veremos” | Economía

A Christine Lagarde le queda oficialmente todavía algo más de un año al frente del Banco Central Europeo (BCE). Pero las apuestas a que lo dejará antes de que expire su mandato, el 31 de octubre de 2027, son altas y la propia francesa no lo ha desmentido de forma rotunda. “Veremos”, ha contestado este viernes a una pregunta de la cadena irlandesa RTE sobre si podría adelantar su salida, volviendo a abrir la ronda de especulaciones ante una carrera de relevos que se da por inminente.
De hecho, aunque el tema no ha surgido abiertamente en el encuentro informal del Eurogrupo que se celebra este viernes en Dublín, países como España, que aspira a poder ocupar un puesto relevante, incluso a sustituir a Lagarde, han empezado a calentar ya motores para una carrera en la que el nombre del exgobernador del Banco de España y actual director del Banco de Pagos Internacionales, Pablo Hernández de Cos, figura alto en todas las quinielas.
“Hay una sensación unánime del excelente trabajo que está haciendo [Lagarde] al frente de la institución (…) pero la discusión sobre la salida o sustitución, yo entiendo que va a empezar a coger un poco de velocidad ahora después del verano”, ha dicho el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, a su llegada a Dublín para participar, hasta este sábado, en la reunión informal del Eurogrupo y Ecofin que organiza la presidencia europea de turno irlandesa. Y España, ha agregado, quiere tener un “rol importante” en el futuro centro de decisiones del BCE.
El diario Financial Times adelantó, en febrero, que Lagarde podría abandonar antes de tiempo su puesto para permitir que su sucesor sea elegido antes de las elecciones presidenciales francesas de abril de 2027, donde la líder de extrema derecha Marine Le Pen encabeza las encuestas. Poco después comenzó la guerra contra Irán que ha vuelto a provocar fuertes turbulencias en los mercados —obligando al BCE a elevar, la semana pasada, por segunda vez en un año los tipos de interés ante los temores de una inflación elevada— y la francesa ha dado a entender que no dejará su puesto mientras la situación siga siendo tan volátil. Aun así, en julio, en una entrevista con el diario galo Les Échos volvió a agitar las aguas de su posible partida adelantada para poder tener un papel en las elecciones de su país: “Es posible, creo que en el debate presidencial francés se necesita escuchar una voz europea”, dijo al rotativo económico.
En la rueda de prensa del BCE la semana pasada, Lagarde volvió a cerrarse al declarar que no tenía “nada que contar” al respecto, algo que ha reiterado ahora en Dublín, pese a haber dejado una puerta entreabierta en la entrevista con la emisora irlandesa antes de reunirse con los ministros europeos: “No hay nada que informar ni nada que debatir”, ha replicado a una pregunta sobre si los ministros le habían preguntado por su partida.
Pese a ello, Cuerpo ha dejado claro que las fichas ya se están moviendo y que lo harán con más fuerza en el incipiente otoño. Y, sobre todo, ha subrayado que España quiere jugar fuerte en una partida que no solo se limita, ha recordado, a la cabeza del BCE: “Tiene que verse en conjunto con la sustitución del resto de miembros que va a haber que reemplazar en el Consejo”, ha dicho en referencia al Consejo Ejecutivo, principal órgano de gobierno de la entidad y que está constituido por seis personas: el presidente, un vicepresidente —puesto ocupado hasta junio por el español Luis de Guindos—, un economista jefe y otros tres miembros.
Aunque el nombre de Hernández de Cos no ha sido aún oficializado, su candidatura para la presidencia del BCE suena desde hace tiempo de forma consistente con el del holandés Klaas Knot y los alemanes Joachim Nagel, Isabel Schnabel y Jörg Kukies. En 2027, además de Lagarde, cesarán en sus funciones el economista jefe (Philip Lane, irlandés) y la propia Schnabel, miembro del Consejo Ejecutivo.
“España hará pública la decisión de su candidato para entrar en el board en su momento, pero ya lo he dicho muchas veces: España quiere tener un rol importante en el siguiente consejo por muchas razones, y creemos también que es que es necesario, no solo por el buen momento económico que está pasando España, sino por el peso que tenemos y porque además vamos a tener también un candidato excelente. Ya lo verán”, ha subrayado Cuerpo.
Las dudas sobre el cuándo y el cómo de la partida de Lagarde no afectan solo a los países con candidatos a sustituirla. El comité de personal del BCE ha trasladado una carta a la dirección para pedir transparencia y claridad sobre el relevo de Lagarde, alegando que la situación de “incertidumbre prolongada” podría afectar al prestigio de la entidad. Según Europa Press, la plantilla del banco ha pedido a la dirección que “proporcione la claridad necesaria con respecto a las posibles transiciones de liderazgo”.
Sin hacer referencia a esa demanda, Lagarde ha asegurado este viernes en la emisora irlandesa que el cambio, cuando llegue, se hará de forma correcta. “Lo que puedo decirle en este momento es que, sea cual sea el momento, se gestionará de la forma más profesional posible, tal y como debe ser”, ha señalado.
