La atomización de los hogares: por qué la reducción del tamaño de las familias tiene efectos económicos negativos
La población crece, ergo hay más hogares; pura y sencilla aritmética. Pero el diablo está en los detalles. Hace 35 años, en España residían 38,6 millones de personas y había unos 11,8 millones de hogares, según datos del INE. Hoy son cerca de 49,7 millones repartidos en 19,8 millones. Una dimensión se ha incrementado casi un 29% y la otra, un 68%. La segunda transición demográfica, teorizada en los ochenta por los sociólogos Ron Lesthaeghe y Dirk van de Kaa, está dibujando una constelación cada vez más numerosa de hogares cada vez más pequeños.
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