El Gobierno alemán aprueba el proyecto de presupuestos para 2027 con un récord en endeudamiento por el rearme | Economía
El consejo de ministros presidido por el canciller alemán, Friedrich Merz, aprobó este lunes el proyecto de presupuestos para el próximo año que prevé partidas por un total de 555.400 millones de euros, muy por encima de los 524.500 millones de euros del año en curso, y que se financiarán en parte por medio de un nuevo endeudamiento que ronda los 200.000 millones de euros. El aumento del gasto se debe a las repercusiones de la guerra con Irán, el aumento de los precios de la energía y la débil situación económica del país, que este año apenas crecerá un 0,5% según los últimos pronósticos. Además, más de la mitad del nuevo endeudamiento corresponde al rearme alemán.
“Siete años de crisis, la pandemia, el terrible ataque de Putin a Ucrania, la guerra de Irán, los conflictos comerciales internacionales, cuatro años sin crecimiento. La irresponsable guerra de Irán de Trump ha reducido a la mitad el repunte que esperábamos para este año. Esta guerra le cuesta dinero a Alemania”, declaró el ministro de Finanzas alemán, Lars Klingbeil, que no quiere que Alemania vaya “dando tumbos de una crisis a otra” para lo que quiere contar con un presupuesto “resistente ante las crisis”.
Los presupuestos para 2027 y el plan financiero hasta 2030 aprobado ahora reflejan lo que ya se sabía. Alemania está movilizando una gran parte de sus recursos financieros al rearme, que se financiará principalmente mediante nueva deuda. De momento, la deuda contraída con fines de defensa ya representa este año más del 50 % del endeudamiento total. El ministro defendió este endeudamiento recordando que tiene que ver con el refuerzo y modernización de las Fuerzas Armadas.
“La paz en Europa se ve amenazada por la locura imperialista de Putin como no lo había estado desde hacía mucho tiempo. Y quiero decirlo muy claramente: con cero endeudamiento no podemos defendernos de Putin. Por eso debemos recuperar en el menor tiempo posible tres décadas en las que se recortó el presupuesto de nuestras Fuerzas Armadas”, afirmó en la rueda de prensa de presentación. “Y hacerlo sin contraer nuevas deudas es imposible. Es como ir a la Luna sin cohete”, agregó.
Para 2027 se prevé un gasto en Defensa de unos 109.700 millones de euros, un tercio más que en el presupuesto de 2026, complementado con el fondo especial del Ejército alemán, y se espera que para el año 2030 el gasto militar ascienda a 183.700 millones de euros, lo que supondrá alrededor del 30 % del volumen presupuestario total. Es decir, casi uno de cada tres euros gastados por el Estado alemán se destinará a la financiación, entre otras cosas, de tanques, drones y aviones de combate, todo ello para lograr el objetivo del ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, de contar en un futuro con el Ejército más fuerte de Europa y alcanzar a partir de 2029 el objetivo de la OTAN del 3,5 % del producto interior bruto. Es el reflejo de un rearme militar sin precedentes en la posguerra. A modo comparativo, en los años setenta y ochenta, el presupuesto de defensa representaba alrededor del 20 % del presupuesto total. Tras la caída del Muro de Berlín en 1989, era incluso solo del 10 %.
A pesar del elevado endeudamiento neto que en 2027 será de 118.700 millones de euros, por encima de los 98.000 millones de euros de 2026, Klingbeil señaló que “es necesario para reforzar la defensa y la resiliencia de nuestro país y para eliminar el atasco de inversiones”. Consciente de las críticas declaró que el ratio de deuda se situará a finales de 2026 en el 66,5 % del PIB. “La media de los Estados del Eurogrupo es del 87,8 %”.
Otros recortes
Pero invertir más en defensa implica inevitablemente recortes en otros ámbitos, salvo en infraestructura que se financiará mediante un fondo especial creado a tal efecto. Se recortará un 1% en casi todos los ministerios. “En 2028 pasaremos de un objetivo de ahorro del 1% para todos los ministerios a uno del 3% para todos los ministerios. Esto significa que, además, los presupuestos se recortarán de nuevo en un 2 %”, dijo el titular de Finanzas, que reconoció que algunos ministerios han llegado “hasta el límite de lo soportable”, pero calificó estos pasos como “correctos y necesarios”. En su opinión, esto es necesario para “volver a encauzar a Alemania hacia el crecimiento”.
Tras su aprobación en el Consejo de Ministros, comienzan ahora las deliberaciones de la comisión de presupuestos del Bundestag. Se prevé que el Parlamento apruebe en noviembre el presupuesto para el próximo año.
