El espejismo de la jornada laboral: cuando la estadística nos hace creer que trabajábamos menos | Economía nacional e internacional

El mercado laboral español lleva años inmerso en una profunda transformación que ha dado lugar a una de las paradojas económicas más desconcertantes de la última década. Si uno observa las cifras de afiliación a la Seguridad Social, el diagnóstico invita al optimismo, al superar holgadamente la barrera de los 21 millones de ocupados, la temporalidad se ha desplomado a niveles históricos gracias a la reforma laboral de 2021 y el aguante del empleo frente a la inflación ha sorprendido a propios y extraños. Sin embargo, al mirar la otra cara de la moneda, concretamente las horas efectivamente trabajadas, la Encuesta de Población Activa (EPA) nos devuelve una imagen diferente, ya que según sus datos trabajamos menos horas por ocupado que nunca.

Esta aparente desconexión no es una simple curiosidad, ya que supone el eje central sobre el que se ha excusado una parcela de la política económica actual. Argumentando que “la sociedad ya demanda trabajar menos” y apoyándose en estas cifras declinantes, el debate público y legislativo ha buscado forzar una reducción normativa de la jornada laboral a las 37,5 horas semanales. El razonamiento parece del todo correcto, basado en que, si el mercado ya está reduciendo las horas, adaptemos la ley a la realidad. Pero ¿y si esa realidad no es más que un espejismo estadístico derivado de un cambio en cómo medimos las horas de ausencia del empleo? Para comprender esta cuestión, debemos salir un momento del monopolio narrativo de la EPA. Cuando contrastamos lo que dicen los hogares (la EPA) con lo que dicen las nóminas de las empresas (la Encuesta Trimestral de Coste Laboral, ETCL) y los registros administrativos puros (las horas cotizadas en la Seguridad Social), la realidad parece mucho más compleja.

Desde 2019, la EPA documenta una evidente caída del tiempo de trabajo que se intensificó a partir de 2021. Para un asalariado a tiempo completo, estaríamos hablando de la desaparición de casi 94 horas de trabajo al año. Sin embargo, los registros de cotización de la Seguridad Social, que descuentan de forma automática y precisa los ERTEs, las bajas médicas y los permisos de paternidad, nos cuentan una historia muy diferente. Bajo este prisma estrictamente administrativo, el índice de horas efectivas totales no solo no ha caído, sino que ha experimentado un crecimiento expansivo superior al 12% respecto a los niveles precrisis. La ETCL, basada en los registros horarios obligatorios de las empresas, se sitúa en un punto intermedio, mostrando apenas un ligerísimo retroceso que no llega al 2%.

¿Cómo es posible estas diferencias? La respuesta no es complicada, ya que una parte relevante de esta caída, y brecha con otras fuentes, tiene que ver el cambio metodológico aplicado en el primer trimestre de 2021 por el INE para adecuarse a las directrices marcadas por Eurostat para contabilizar las horas y razones de no asistencia al puesto de trabajo.

Vayamos a la cuestión. Hasta el cierre de 2020, el encuestador era ingenuo sobre la detección de las horas no trabajadas y sus razones. Antes de 2021 se preguntaba al trabajador por sus horas habituales (digamos, 40 horas semanales) y luego por sus horas efectivas. Solo en el caso de que el encuestado declarara espontáneamente haber trabajado menos de esas 40 horas, el encuestador activaba un cuestionario de seguimiento para indagar en los motivos (vacaciones, enfermedad, etc). Así pues, esta mecánica dependía de la memoria proactiva del hogar y padecía un sesgo sistemático. Es decir, los ciudadanos tendemos a declarar rutinariamente nuestra jornada “teórica” o de contrato, pasando por alto de forma involuntaria las pequeñas inasistencias.

Conscientes de esta fuga de información, Eurostat impuso en 2021 un interrogatorio más invasivo. Así, antes de hacer el balance total, el encuestador obliga al ciudadano a recordar activamente si faltó usted algún día o algunas horas por vacaciones, por enfermedad o si salió antes para hacer un trámite. Aunque parezca una cuestión menor, el impacto de este cambio en la forma de preguntar fue significativo, ya que la EPA dejó de sobreestimar el tiempo de trabajo, aflorando millones de horas de ausencia que antes simplemente no se contabilizaban.

Vayamos a los microdatos de la EPA. Al estudiar el primer trimestre de 2021, casi 3,4 millones de asalariados declararon algún tipo de ausencia por vacaciones o motivos de salud. Al someter a este grupo al viejo “filtro” del INE, se observa que más de 231.000 trabajadores reportaron ausencias, pero declararon unas horas efectivas finales que igualaban o superaban su jornada habitual (frecuentemente por bolsas de horas, compensaciones o jornadas reales abusivas). Así, bajo la lógica pre-2021, a estas 231.000 personas jamás se les habría preguntado por qué faltaron. Nunca habrían constado como ausentes. En términos de volumen macroeconómico, el análisis demuestra que la antigua EPA ignoraba cerca de 4,8 millones de días no trabajados cada trimestre, casi el 4,6% del total de no asistencias nacionales.

Pero sigamos. Profundizando un poco más en esta cuestión, podemos analizar el efecto anterior que Miguel Artola en su trabajo La EPA se va de vacaciones: el tiempo de trabajo tras la ruptura metodológica de 2021 llamó el “efecto olvido”. Lo que este efecto nos dice es que podemos pensar que nadie olvida reportar que estuvo una semana entera de baja médica o quince días de vacaciones en la playa, independientemente de si la pregunta es directa o indirecta. Sin embargo, ¿quién recuerda, sin que le fuercen a hacer memoria, que el martes pasado salió dos horas antes para ir al dentista?

Al comparar los microdatos de un año libre del ruido pandémico bajo el modelo antiguo (2019) frente a un año bajo el nuevo cuestionario (2023), se clasifica el volumen de horas perdidas de los trabajadores, con resultados cuando menos interesantes. Así, el volumen de bajas largas y vacaciones de semana completa (ausencias de más de 31 horas) experimentó un crecimiento del 45% entre ambos años. Sin embargo, cuando observamos las micro-ausencias, las cifras se disparan de forma anómala. Los asalariados que reportan haber perdido entre una y cuatro horas semanales sufrieron un crecimiento del 112,4%. Asimismo, las ausencias de un par de días (entre 9 y 16 horas perdidas) escalaron cerca de un 88,7%. Este diferencial tan significativo en las tasas de crecimiento no responde a una epidemia repentina de ciudadanos que deciden ausentarse un par de horas del trabajo. Responde, simple y llanamente, a que el nuevo cuestionario está capturando cientos de miles de pequeñas inasistencias semanales que, hasta 2021, se perdían en el olvido al responder.

Como consecuencia de este cambio, la Contabilidad Nacional, que parece nutrirse principalmente por los datos de la EPA para medir horas, provoca el llamado “enigma de la productividad”. En pocas palabras, mientras la productividad por hora aumenta a ritmos positivos la productividad por trabajador ocupado hace lo contrario o apenas se recupera desde los niveles de 2018. Con este cambio metodológico en parte quedaría explicado.

Esto nos obliga a tener un posicionamiento mesurado sobre las consecuencias de estas mediciones en propuestas de políticas que para nada son neutrales en los grandes equilibrios macroeconómicos. Entendamos qué dicen los datos y por qué, a veces, difieren entre ellos antes de justificar cambios regulatorios basados en la neblina estadística.

About The Author

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

BUGA.COM.CO

Tu sitio

Buga

An elegant and minimalistic theme, which is predominantly designed for a web news portal and magazine with an immense research on contemporary online newspapers. With the help of available customizer options and widgets, you can implement layouts as a trending news journals, modern fashion magazine, travel blogging & magazine, clean and minimal news sites, blogging site and even more. The theme is SEO friendly with optimized codes and awesome supports.

M7 Social

M7 Social Subtitle