Alonso y Aston Martin continúan con su calvario en los muros de Mónaco | Fórmula 1 | Deportes

Cómo de mal debe de estar Aston Martin para que el circuito de Mónaco, al que muchos equipos se encomiendan para tratar de minimizar las limitaciones de sus monoplazas, todavía haya puesto más en relieve la falta de pegada del AMR26, un coche que estaba llamado a romper la pana en el marco del nuevo reglamento, y que al ritmo que va terminará destrozando la marca favorita de James Bond. Los deportivos del agente secreto más famoso del mundo incorporaban un arsenal solo al alcance de las superproducciones de Hollywood; los bólidos que este fin de semana conducen Fernando Alonso y Lance Stroll por los toboganes de Montecarlo, a duras penas les permite librar los muros que abrazan el trazado que serpentea por el Principado.
El momento que atraviesa la escudería de Silverstone (Gran Bretaña) es tan crítico que lo de menos es el resultado de la carrera de este domingo (15:00 horas, Dazn). Alonso arrancará el penúltimo y Stroll lo hará el último. Si cogemos como referencia el universo que les separa de la primera línea, que ocuparán Kimi Antonelli —cuarta pole position para el líder del certamen— y Max Verstappen; y los dolores de cabeza que les provoca el prototipo que conducen, lo normal es que ambos sean doblados más pronto que tarde. “Fue una de esas vueltas que llamamos mágicas”, declaró Antonelli, pletórico. “Ayer [por el viernes] nos costó un poco, pero le pudimos dar la vuelta. Fue la clasificación más intensa del año, y cuando quieres buscar el límite no es nada sencillo porque las paredes se acercan cada vez más”, ahondó el italiano, el primero en salir el primero en este lugar tan representativo, desde que Jarno Trulli lo consiguiera en 2004. Carlos Sainz, por su parte, comenzará el 12º.
Donde Ferrari, por ejemplo, esperaba poder sacar el máximo provecho de un coche que está claramente por detrás del Mercedes en condiciones normales —“creo que hoy [por la cronometrada] perdimos algo respecto de ayer. El coche estaba para meterlo en la pole”, dijo Lewis Hamilton, que saldrá el tercero—, Aston Martin las está pasando incluso más canutas que en otros escenarios. Los guardarraíles que abrazan Mónaco no perdonan a nadie, y son mortales para un monoplaza con problemas como el de la escudería británica, que equipa un motor con una flojera alarmante y una falta de fiabilidad monstruosa, además de una caja de cambios propia de la que uno no se puede fiar: Alonso besó la barrera al abordar la variante de la salida del túnel durante el primer ensayo libre porque el tren trasero se le bloqueó. El medio trompo le salió barato al asturiano y a su tropa, que se libró de tener que pegarse un currazo tremendo y que resolvió el asunto con un simple cambio de morro.
Al conocido galimatías en el que anda metido Honda hay que añadirle otros elementos tan trascendentales como el cambio, cuyo diseño corre este año a cargo de Aston Martin. El bloqueo trasero que antecedió el susto de Alonso del viernes vino dado por una sacudida al bajar una marcha. “Mónaco no es el lugar más indicado para que pasen este tipo de cosas al bajar marchas, y que se produzca un bloqueo o el motor se acelere. Te estrellarás y quedarás en ridículo”, convino Alonso. “En esta pista, los cambios de marcha son trascendentales para tener confianza en la entrada en las curvas. Y, en estos momentos, el coche es demasiado inconsistente en ese aspecto”, añadió el bicampeón del mundo con Renault (2005 y 2006).
