El futuro caza de combate europeo no cumplirá con su calendario de pruebas por el choque político

El proyecto más importante de la industria militar europea en lo que va de siglo, el futuro sistema aéreo de combate (FCAS, por sus siglas en inglés), sigue sin dar señales de vida a la espera de que Francia y Alemania, los dos países que lo impulsan junto a España, se pongan de acuerdo. El choque político entre las potencias continentales por ver quién hace qué en este programa, valorado en unos 100.000 millones de euros, ha provocado que el FCAS se vea abocado a incumplir con el calendario previsto, que estipulaba que entre finales de 2028 y principios de 2029 se hiciesen las primeras pruebas de vuelo.
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