VMO2 conserva un margen escaso para esquivar el destino de Altice

Los inversores en deuda europeos deben de tener una sensación de déjà vu. Uno de los grupos de telecomunicaciones más endeudados de la región sufre una venta masiva de sus bonos ante el deterioro de la rentabilidad y el creciente temor a una reestructuración. Esta vez, Virgin Media O2 —y no el imperio Altice de Patrick Drahi ni la recién colapsada TalkTalk— está en el centro de la tormenta. El grupo británico anunció esta semana un plan de reducción de costes para tranquilizar a los acreedores, pero su suerte también depende de factores que escapan a su control.
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