Vecinos anclados en una calefacción contaminante que este invierno saldrá muy cara: qué alternativas hay en el mercado

Calderas obsoletas de gasóleo y gas siguen funcionando en miles de comunidades de propietarios pese a los altos costes energéticos, las ayudas para sustituirlas y la presión regulatoria europea. Cerca de 1,5 millones de viviendas continúan calentándose con combustibles fósiles, cuyos precios se ven alterados por conflictos —el último en el estrecho de Ormuz— que tienen lugar a miles de kilómetros de sus salas de calderas.
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