Tronchon se aprovecha del gazapo del Visma y vence la etapa de la Vuelta al ‘sprint’

Del equipo Visma se esperaba lo bueno y lo mejor, equipo de laboratorio que había dado dos clínics en los sprints finales de etapa de esta Vuelta, siempre con Brennan como estilete. Pero un despiste, quizá un exceso de confianza, además de una estrategia errónea por eso de equilibrar méritos —Brennan, ganador de dos jornadas, hizo de lanzadera en vez de dar la estocada; y a Van Aert no le alcanzaron las piernas— llevó al cielo a Bastien Tronchon que, a golpe de riñones, mandíbulas apretadas, pedaladas de orgullo y deseo, festejó su gran triunfo. Uno nacido del caos y del terrible gazapo del Visma.
