Sinner, cómo no, alcanza otra final e índice: él, dominador absoluto de esta primavera

Es uno de esos días en los que el tenis de Jannik Sinner rasga el viento. Armonía pura, movimientos limpios y firmes, pegada de peso pesado. Ese revés viaja exactamente hacia donde lo desea la cabeza pensante del italiano, que llegó a la Caja Mágica hace dos semanas sin tener del todo claro cómo se encontraría —“es el torneo más desafiante por las condiciones, ya veremos”— y que después de cinco rondas de adaptación y perfeccionamiento está en el lugar que pretendía: otra final para él, la cuarta consecutiva, primera en Madrid. De poco le sirve al bueno de Arthur Fils la orgullosa resistencia del segundo set. El joven francés, ganador reciente del Godó, también sucumbe: 6-2 y 6-4, tras 1h 26m.
