Murtra cesa al CEO de Movistar Plus un año después de nombrarlo | Economía
Telefónica ha ejecutado este jueves una profunda remodelación en la cúpula de su división de contenidos, Movistar Plus, al cesar a su consejero delegado, Daniel Domenjó, apenas transcurridos trece meses desde su nombramiento. El presidente ejecutivo del grupo, Marc Murtra, que nombró a Domenjó y ahora lo cesa, ha designado para sustituirle a Alfonso Gómez Palacio, un veterano de la casa que hasta la fecha lideraba las operaciones de Telefónica Hispanoamérica.
El movimiento, aprobado en una sesión extraordinaria del consejo de administración, pone fin a la etapa de Domenjó, cuya designación en marzo de 2025 fue la primera gran apuesta de Murtra tras asumir la presidencia de la multinacional en sustitución de José María Álvarez-Pallete. La salida del directivo, que provenía del sector de la producción independiente, se produce en un contexto de creciente tensión sobre la dirección estratégica de la plataforma y el equilibrio de poder dentro del grupo.
Perfil corporativo
La elección de Alfonso Gómez Palacio supone un giro hacia la gestión operativa y el control financiero. Gómez Palacio, de nacionalidad colombiana, cuenta con una trayectoria de dos décadas en la compañía, donde ha ocupado puestos de alta responsabilidad, incluyendo la dirección de Telefónica Colombia y, más recientemente, la gestión de toda la región de Hispanoamérica (excluyendo Brasil).
Bajo su mando, la división latinoamericana logró una estabilización de los márgenes y una optimización de la estructura de capital mediante la venta parcial de activos de fibra y la consolidación de alianzas estratégicas. Fuentes cercanas a la compañía indican que Murtra busca replicar ese modelo de eficiencia en Movistar Plus+, que enfrenta un mercado de contenidos altamente competitivo y una presión constante por rentabilizar los derechos deportivos, especialmente el fútbol.
La celeridad del cese de Domenjó y el perfil de los nuevos nombramientos han generado una serie de interpretaciones en el mercado. El relevo se produce bajo la presidencia de Marc Murtra, cuya llegada a Telefónica en enero de 2025 estuvo directamente vinculada a la entrada del Estado en el accionariado a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que ostenta un 10% del capital. Analistas del sector apuntan a que este cambio podria responder a una necesidad de alinear la filial de contenidos con la nueva hoja de ruta marcada por el accionista público.
El entramado de poder se completa con la figura de Javier de Paz. En marzo de 2025, Murtra nombró a De Paz presidente no ejecutivo de Movistar Plus+, un cargo que compatibiliza con su rol de director adjunto a la presidencia del grupo desde octubre del mismo año. De Paz, exsecretario general de Juventudes Socialistas y amigo personal del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, es percibido por el mercado como el nexo principal entre la operadora y el PSOE.
El cese de Daniel Domenjó completa la barrida de la estructura anterior iniciada por Murtra el año pasado. En marzo de 2025, el nuevo presidente ya había prescindido de Cristina Burzako, la anterior consejera delegada, y de Sergio Oslé, quien fuera el arquitecto de la estrategia de contenidos durante la presidencia de Álvarez-Pallete.
Domenjó llegó con la misión de dinamizar la producción propia y abrir la plataforma a nuevos formatos, pero su perfil, externo a la cultura tradicional de Telefónica, parece haber chocado con las prioridades de la nueva presidencia. Fuentes internas sugieren que la “falta de sintonía” en la ejecución presupuestaria y en la política de adquisiciones de derechos externos fueron los detonantes de su salida.
Con la llegada de Gómez Palacio, adelantada por El Economista, Telefónica espera no solo un control de costes más férreo, sino también una integración más orgánica de los contenidos con el resto de las operaciones globales del grupo. Sin embargo, el sector observa con cautela si esta “corporativización” de Movistar Plus+ mermará su capacidad creativa frente a gigantes como Netflix o Disney+.
La reacción de los inversores está por venir. Si bien Gómez Palacio es un ejecutivo respetado por su historial en Hispanoamérica, la inestabilidad en la cúpula audiovisual de Telefónica —tres consejeros delegados en tres años— genera dudas sobre la continuidad de los proyectos de producción original, como las series de ficción y los documentales de gran formato.
El grupo tiene previsto presentar sus resultados trimestrales el próximo mes, momento en el que Gómez Palacio deberá desglosar su plan para Movistar Plus+ y aclarar si habrá nuevos ajustes en las direcciones de Ficción, Deportes y Entretenimiento, áreas que también fueron remodeladas hace apenas doce meses. Por ahora, el mensaje oficial es de “continuidad operativa”, aunque la profundidad del cambio sugiera lo contrario.
