Los disturbios tras la victoria del PSG ahondan en la violencia por la fractura social en Francia

París amaneció este lunes sin aparentes secuelas de la guerrilla urbana a la que asistieron sus calles tras la victoria del Paris Saint-Germain (PSG) en la final de la Champions League, disputada el sábado por la noche. El problema, o las cicatrices, ya no están ahora en las aceras y los callejones, sino en los pasillos de los ministerios y en los análisis urgentes, donde la guerra política para encontrar causas y responsables ya ha comenzado. Toda Francia se interroga sobre los motivos de una violencia desbocada que aumenta cada año y sobre la que el Ejecutivo, la policía y la propia población estaban ya prevenidos, vistos los antecedentes del año pasado. El problema, coincide todo el mundo, va mucho más allá del fútbol y apunta a la fractura social y el fracaso del modelo educativo.
