Las eléctricas y la industria piden aligerar la factura tras dispararse el coste del recargo antiapagón | Empresas

Las grandes eléctricas, la gran industria y las comercializadoras de luz suman fuerzas y piden reformular la factura de la luz y bajar impuestos ante el fuerte aumento de los costes de los servicios de ajuste que gestiona Red Eléctrica. Así lo han hecho en un documento en el que denuncian la pérdida de competitividad de la economía española por la situación actual y al que se suman las principales patronales industriales (Aege, Feique, Unesid, Alianza Verde por la Competitividad, etc.), las de las empresas de compraventa de luz (Acie y Acenel) y Aelec, que representa a Iberdrola, Endesa y EDP.
Los costes que gestiona Red Eléctrica incluyen el recargo para evitar otro apagón en la factura. Estos se han disparado hasta los 1.800 millones de euros en lo que va de año, según las estimaciones de Aelec con datos de Red Eléctrica, por lo que a finales de 2026 la factura para los consumidores por este concepto podría elevarse por encima de los 5.000 millones de euros. Máxime desde que en marzo estalló la guerra en Oriente Próximo, lo que ha encarecido aún más si cabe este servicio por el aumento del precio del gas necesario para activar los ciclos combinados que dan estabilidad al sistema y evitar otro gran colapso como el de hace ahora justo un año.
El coste de los servicios de ajuste que gestiona el operador del sistema son de 23,58 euros por MWh, asegura Aelec, lo que significa que hay muchas horas que la generación de luz es más barata que este servicio. No obstante, de los servicios de ajuste que gestiona Red Eléctrica se desconoce cuánto corresponde al apagón. Por ello, en primer lugar las grandes eléctricas piden una fiscalización de estos datos y que se de transparencia para conocer cuánto supone del recibo el recargo antiapagones. Aelec señala que este servicio costó en 2024, año previo al incidente histórico, 2.700 millones de euros, mientras que este año podría ser el doble. Por ahora, las medidas regulatorias implementadas para reducir esta carga no están surtiendo efecto. Los cálculos de cuánto cuesta protegerse ante apagones es difuso. Red Eléctrica limitaba este gasto a 422 millones entre mayo y noviembre de 2025.
Una vez se conociera este coste antiapagón, las eléctricas, la industria y las comercializadoras independientes piden convertirlo en un concepto regulado dentro de la factura. Es decir, pasarlo del término de energía a peajes o cargos o una nueva categoría. Eso permitiría aligerar la factura de aquellos que pagan más por la energía. Se busca socializar el coste y repartirlo entre todos los consumidores, explican desde Aelec. Para las comercializadoras sacar este coste del coste de la energía es clave ya que su volatilidad no les permite cubrirse. Iberdrola ya ha empezado a incluir en la letra pequeña de sus nuevas ofertas un añadido para especificar y trasladar el coste si se eleva mucho.
Pero además, para hacer el sistema más competitivo, la asociación que representa a Iberdrola, Endesa y EDP pide bajar impuestos de forma estructural al recibo de la luz. Celebran la bajada actual con motivo de la respuesta a la crisis energética derivada de la guerra en el golfo Pérsico, pero piden que deje de ser coyuntural y pase a ser estructural. La Comisión Europea actualmente también quiere profundizar en la electrificación de la economía para depender menos de los combustibles fósiles y está recomendando a los países miembros que reduzcan la carga fiscal de la electricidad sobre la de otros vectores energéticos procedentes de energías fósiles.
Ven ahora mismo algunas cuestiones a cambiar. Según Aelec, la factura eléctrica regulada, conocida como Precio de Venta al Pequeño Consumidor (PVPC), es superior a la tarifa regulada de gas, denominada Tarifa de Último Recurso (TUR). Desde la patronal eléctrica explican que aunque España tiene un precio mayorista de la luz más barato que otros países, dado el elevado número de horas a precios cero, eso luego no se traduce en un precio de la luz más barato, ya que son precisamente los servicios de ajuste del sistema los que encarecen el recibo al final por encima del de otros países. En este sentido, señalan que del término de energía, el 62% proviene de la generación eléctrica mientras que el otro 38% son los servicios de ajuste que gestiona el operador del sistema.
En el mes de marzo, mes en que el precio del gas se llegó a duplicar en los mercados internacionales, los servicios de ajuste del sistema eléctrico alcanzaron su nivel récord, superando a mayo de 2025, mes posterior al apagón.
El Gobierno de España redujo los impuestos a la factura eléctrica como respuesta a la crisis energética actual, pero también rebajó con fuerza los gravámenes que pesan sobre el gas y los carburantes, que son los que más se han encarecido después de que Estados Unidos e Israel decidieran atacar Irán. Los problemas en el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% de la energía mundial, están provocando un fuerte encarecimiento del crudo y sus derivados. Sobre todo, lo que más se nota es la subida del gasóleo y el queroseno para aviación, que ya está provocando cancelaciones de vuelos para racionar el jet que consumen los aviones.
