Las claves: los futuros sobre los procesadores estarán al albur de las dos caras del mercado

Los mercados financieros están diseñados, en principio, para que la oferta y la demanda ayuden a conocer el verdadero valor de las cosas, y que eso se refleje en los precios. Así que, también en teoría, crear, como ha hecho la Bolsa de Chicago, un mercado de futuros sobre el precio de las GPU, las tarjetas de procesadores gráficos, que están haciendo ricas a empresas como Nvidia, puede ayudar a las empresas a hacer sus previsiones de inversión para los próximos meses. Pero, a diferencia del petróleo, su referente más obvio, y que tiene unas características bastante duraderas en el tiempo, esta tecnología puede quedarse obsoleta en poco tiempo (como sucedió con la fibra óptica en los 90). Además, las pequeñas empresas no tienen un acceso tan sencillo a las coberturas de futuros, pero sí pueden sufrir los vaivenes de la especulación, que es justamente el lado oscuro de las Bolsas.
Seguir leyendo
