Las claves: la desigualdad en España se mide en escrituras, no en edad | Opinión
Nada crea más desigualdad en España que la vivienda. Es la conclusión de un informe del Ministerio de Consumo y el CSIC. Llega poco después de que el Congreso rechazara la prórroga extraordinaria del alquiler. En parte, es una respuesta al debate generacional que enfrenta a mileniales y boomers. Este relato culpa a las generaciones mayores de la precariedad de los jóvenes, o al menos contrasta las oportunidades que tuvieron unos y otros. El debate pierde fuerza si comparamos la riqueza mediana de un hogar inquilino (2.217 euros) y la de uno propietario (193.919). Casi 90 veces más. Al lado de eso, ¿qué importa la edad?
El informe acierta al querer cerrar una pelea entre dos partes de la misma clase popular que nada ganan enfrentándose. Pero sería un error sustituir ese enfrentamiento por otro y oponer, sin matices, a inquilinos y propietarios. El estudio describe también una gran desigualdad entre quien pone en alquiler una sola vivienda y los multiarrendadores. En todo caso, el problema no es solo de quienes se benefician de un sistema que hunde a los que menos tienen, sino también de quienes podrían cambiarlo y no lo están haciendo.
Un ‘spa’ para hacer frente al abrasador asfalto de Madrid
Galería Canalejas contará con un spa de lujo de 2.200 metros cuadrados en el centro de Madrid, bajo el hotel Four Seasons. Ese espacio albergó hasta 2024 el Food Hall gastronómico, un proyecto que no logró consolidarse. El nuevo balneario es una apuesta por la economía de la experiencia frente al consumo de bienes, en línea con el mercado global del lujo. Mientras las ventas de productos de alta gama se estancan en algunos segmentos, el lujo experiencial vive un auge. Lo que resulta llamativo es que en pleno centro se construya un spa de 2.200 metros cuadrados mientras miles de personas se recalientan en zulos con alquileres desorbitados.
La mente de los robots empieza a sentirse encerrada en un cuerpo poco sensible
El desarrollo de un ser vivo tiene dos partes: el software, o sea, la mente, y el hardware, o sea, el cuerpo. Ambos han ido en paralelo a lo largo de la historia, retroalimentándose. Con las máquinas pasa algo similar: están viviendo un auge en su parte más sutil, la de la inteligencia, y se percibe un cierto estancamiento en la física, que durante decenios fue la que más avanzó. Resulta paradójico que los robots puedan resolver problemas matemáticos complejísimos, pero colapsen al intentar evitar una caída de una persona. Lo más probable es que el siguiente gran desarrollo de la tecnología aborde la sensibilidad de las máquinas al entorno, quizá aprovechando a su vez la enorme capacidad de la IA. Como hace Inditex, por ejemplo, para procesos como el doblado de ropa.
La frase del día
Los costes laborales no salariales, como las cotizaciones obligatorias a la seguridad social y otras prestaciones, constituyen una importante desventaja competitiva para Alemania
Roland Busch, consejero delegado de Siemens
Bélgica gana en el campo a la FIFA y Donald Trump
Tras el escándalo de la suspensión de la sanción al futbolista estadounidense Folarin Balogun, Bélgica goleó a la selección del país norteamericano por 4-1 en el Mundial de fútbol. Algún opinador había sugerido que el equipo europeo se retirara del torneo (otros, más solidarios, propusieron que lo hicieran todos), pero los belgas fueron pragmáticos y optaron por ganar en el campo. De la arbitrariedad de la FIFA y de ayudas a los equipos anfitriones hay múltiples ejemplos en la historia; de la desvergüenza de Donald Trump para presumir de sus marrullerías, también. El caso de Balogun quizá lleva el asunto a otro nivel de cinismo, pero a estas alturas no debería resultar demasiado sorprendente que la FIFA haga de su torneo un sayo.
