La versión total de España contra Austria impone respeto

En el Mundial, mientras avanzan las eliminatorias y se aligera el cuadro, los favoritos se observan de lejos, como de reojo. Tratan de medir a los otros gallos a través de lo que hacen contra rivales a los que ellos casi nunca se enfrentarán. Aunque hay excepciones. La apabullante demostración de España contra Austria en los dieciseisavos permite algo inusual: compararla con lo que hizo Argentina cuando se cruzó con ellos el 22 de junio en Dallas. Sobre todo a través del análisis de Ralf Rangnick, el seleccionador que sufrió a ambos, uno de los más sólidos ideólogos del fútbol: “No me sorprendería si hoy [por el jueves] no solo nos hubiéramos medido a los actuales campeones de Europa, sino también a los futuros campeones del mundo”.
