La paradoja europea: talento propio, tecnología ajena
“Europa tiene talento, y lo tiene por arrobas. Es más, gran parte de ese talento se ha ido fuera porque allí es donde ha podido desarrollarse mejor”. La reflexión de María Benjumea, fundadora y presidenta de South Summit, resume una de las grandes contradicciones que afronta una Europa en plena carrera tecnológica. Porque el continente forma investigadores, ingenieros y científicos de primer nivel, pero sigue dependiendo de otros para buena parte de las tecnologías que considera estratégicas. Mientras Bruselas multiplica los llamamientos a reforzar la soberanía tecnológica europea, la pregunta ya no es solo qué tecnologías necesita desarrollar, sino quiénes las harán posibles.
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