La crisis de la vivienda, punto de inflexión

El estallido político de la crisis de la vivienda ha sido repentino e imprevisible, desatado por uno de los muchos desahucios que la movilización social trata de parar. Fue el de Maricarmen, pero podría haber sido otro. La dificultad para acceder a una vivienda y la incertidumbre de poder ser expulsado de un alquiler por un precio prohibitivo son problemas tangibles, y cada vez más graves, para un espectro social creciente que excluye, obviamente, a los propietarios.
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