Jódar sucumbre a la majestuosidad de Zverev en Roland Garros

Se marcha Rafael Jódar pensativo, procesándolo con esa mente cuadriculada: aquí queda mucho trabajo por hacer. Mucho por crecer. Son 19 añitos, esto es la Philippe Chatrier y ahí está el listón, bien alto, perfectamente definido por un Alexander Zverev que dispone, ordena y avanza como expreso una vez resuelto el primer set, discutido. El resto, una lección: 7-6(3), 6-1 y 6-3, tras 2h 25m. El alemán, de 29 años, aterriza por quinta vez (en los seis últimos años) en las semifinales de Roland Garros y definitivamente se postula, aunque matiza y ríe con picardía. No me vas a coger, viene a decirle al francés que le entrevista, elegante Julien Benneteau: “He ganado hoy… Y eso es todo”. No parece haber candidato más fidedigno que él, pero el tiempo pasa y hace bien en no fiarse. De momento, penúltima estación, el viernes contra João Fonseca o Jakub Mensik.
