Hoy por hoy, demasiado Sinner para Jódar

Resopla Jannik Sinner, que no es poco. En realidad, premio mayor, aunque al ánimo competitivo de Rafael Jódar le escueza: aquí termina el viaje en casa. Cerca, y al mismo tiempo tan lejos. Este es el nivel, la frontera, el umbral que el chico desearía algún día cruzar. La central de la Caja Mágica está techada porque el pronóstico anunciaba lluvia y las palmas resuenan con fuerza, después de un intenso duelo resuelto a favor del transalpino a base de sabiduría, entereza y buen hacer: 6-2 y 7-6(0), tras 1h 56m. Por tanto, él estará en las semifinales del viernes, aunque antes de retirarse plasma en la cámara un sentir generalizado. Lanza el piropo: “What a player!”. Efectivamente, qué jugador. ¿Acaso hay mejor recompensa? Todavía no le alcanza a Jódar, pero ahí hay buenos mimbres. Quién sabe el día de mañana.
