Hossam Hassan, seleccionador de Egipto, denuncia la labor arbitral contra Argentina: “No voy a ver más el Mundial”
Lionel Scaloni cerraba los ojos cuando sonaba el himno argentino. El hombre no encuentra un rapto de paz en este Mundial. Después del ataque de pánico contra Cabo Verde, otro ante Egipto. “El del viernes fue peor”, confesó el seleccionador, que aseguró que se hizo entrenador “para tener estas emociones”. “El fútbol es esto. La estrategia es importante, pero si no tienes esto, no sigues. Este es un equipo que no deja de ir para adelante e ir con la suya. La magnitud de lo de hoy es comparable a otras cosas grandes. Ha sido una prueba increíble, más allá de lo que pase a partir de ahora”, afirmó el técnico, subido a la ola de los sentimientos.
Esto es, por encima de todo, lo que define a su equipo. Aunque tampoco renegó del despliegue futbolístico de la Albiceleste contra Egipto. “El partido estuvo siempre de nuestro lado”, defendió. “Más allá de varias ráfagas suyas, en la primera parte tuvimos tres o cuatro oportunidades, además del penalti. Hoy jugamos un fútbol diferente al otro día con Cabo Verde. La sensación era que tendríamos una y le podríamos dar la vuelta. Por eso estaba tranquilo”, indicó.
El juego de los suyos no le parecería tan criticable, pero el gran arma de su escuadra tiene más que ver con la fe que con la pizarra. “Ha sido uno de los mejores momentos. Pocas veces he tenido la sensación de un equipo que no baja nunca los brazos, de no dar una pelota por perdida. Seguir y seguir. Y se dio. Si hay que perder, prefiero que sea así. No pasa nada. Me encantaría que, si pasa, que el equipo siempre dé la cara. El fútbol es táctica, estrategia, pero también corazón, instinto y no dar un balón por perdido. Las emociones que nos da a un argentino un partido de fútbol es algo inigualable”, desarrolló borracho de emoción Scaloni. “Hoy fue épico”, proclamó. Épica, y la rebeldía de Messi para liderar las acometidas. “Les dije a todos que lo tomen como ejemplo”, desveló. “Hoy podía haber dicho que se acabó, había fallado un penalti, pero la volvía a pedir, a intentar. Se me pone la piel de gallina”, señaló en sala de prensa.

El carnaval de los llantos por el triunfo de una orilla fue la rabia de la otra por la actuación arbitral tras la derrota. El seleccionador egipcio, Hossam Hassan, no ocultó su queja por las decisiones de François Letexier. “No voy a ver ningún partido más del Mundial. Es mi manera de reaccionar ante lo que ha pasado”, anunció el técnico. “Hemos merecido la victoria y les hemos superado en todo, pero el resultado se vio influido por factores externos. No ha habido juego limpio ni respeto”, se arrancó en su largo discurso sobre la labor del colegiado y de Argentina.
“Antes del partido, parece que ellos han ejercido presión sobre la nacionalidad del árbitro [francesa] y este ha sido el resultado. El VAR no entró en el penalti [la acción de Julián Alvarez sobre Mohamed Salah justo antes del 3-2], y el segundo gol fue anulado sorprendentemente [previo al 0-2 que sí subió]. No hubo revisión del VAR”, protestó Hassan. “¿Por qué no hay justicia en el fútbol? No quiero ser diplomático, hoy hemos sufrido una injusticia. No hemos recibido el trato que merecíamos”, añadió el seleccionador africano, que protestó también por el horario del encuentro, las 12.00 en Estados Unidos. “¿Cuándo tenían que almorzar los jugadores? ¿A las 7.30? Si hoy solo había dos partidos, ¿por qué lo pusieron a esta hora?“, insistió Hossam, que se declaró orgulloso de ser árabe y mostró su agradecimiento a sus futbolistas. ”Hoy tuvimos a 23 que juegan en Egipto y nos enfrentamos a los más valiosos”, concluyó.
“El torneo está dirigido. Felicidades por la Copa del Mundo a Argentina”, apuntilló Mostafa Zico, el autor del segundo gol egipcio.
