Francia y Alemania presionan para permitir la venta de coches de combustión en la UE después de 2035

El eje francoalemán, que lleva tiempo funcionando con dificultad, se ha reparado apresuradamente en los últimos días en defensa de sus propios intereses. Francia y Alemania han acordado una posición común para permitir la venta de coches de combustión más allá de 2035, un polémico anhelo germano para ayudar a su maltrecha industria automovilística. A cambio de esa cesión, contraria a la agenda verde europea, Berlín asume las demandas de París para que en los coches haya más componentes europeos, es decir, más made in Europe, la etiqueta con la que se conoce a las políticas comunitarias que favorecen la producción y la venta de productos europeos. Este pacto a dos bandas, anunciado este viernes, no incluye, por el momento, a otros Estados miembros, pero facilita mucho que se desbloquee la negociación de dos normas atascadas en estos momentos en el Consejo de la UE y en la Eurocámara. Y, sobre todo, consolida en la UE el freno en las políticas de descarbonización, que tenían en ese veto a los coches contaminantes en 2035 uno de sus hitos.
Seguir leyendo
