Estée Lauder reserva 180 millones en plena fusión con Puig para zanjar una demanda por información financiera falsa | Empresas

Estée Lauder zanja una demanda con consecuencias millonarias para no llegar a juicio en medio de las negociaciones para fusionarse con el grupo español Puig. El grupo cosmético estadounidense selló el pasado 2 de abril, apenas 10 días después de confirmar que mantiene conversaciones con la firma catalana, un principio de acuerdo valorado en 210 millones de dólares, 180 millones de euros al cambio actual, para dar carpetazo a una demanda colectiva de inversores que acusaron a la empresa, a su excopresidente y consejero delegado, Fabrizio Freda, y a su exdirectora financiera, Tracey T. Travis, de trasladar al mercado “informaciones materialmente falsas y engañosas” entre febrero de 2022 y octubre de 2023. Así lo desvela en la documentación depositada en los últimos días ante la SEC, el supervisor estadounidense de los mercados financieros.
El caso dio sus primeros pasos a finales de 2023 y principios de 2024, cuando se registraron dos demandas colectivas por infracción de la normativa del mercado de valores ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York, especializado en fraudes bursátiles al estar ubicado en Manhattan, y a apenas kilómetro y medio de Wall Street.
Dichas demandas quedaron fusionadas en una sola. En ella los demandantes, encabezados por dos fondos de pensiones estadounidenses, alegaban que los denunciados realizaron afirmaciones “materialmente falsas y engañosas” en el periodo transcurrido entre el 3 de febrero de 2022 y el 31 de octubre de 2023, en comunicados de prensa, documentos financieros enviados a la SEC, y conferencias con analistas. Esas informaciones, dice la demanda original a la que ha accedido este diario, provocaron que estos inversores y otros accionistas “compraran valores de Estée Lauder a precios inflados artificialmente”.
El periodo al que hace referencia la acusación coincide con los meses de deterioro del negocio que llevó a Estée Lauder a anunciar, en noviembre de 2023, un plan de reestructuración para reconstruir sus márgenes de rentabilidad. El 3 de febrero de 2022, primer día al que se refiere la demanda, coincide con la publicación de los resultados del primer semestre del ejercicio 2021-2022, que la compañía calificó como “sobresalientes”, y en los que mejoraba sus estimaciones de resultados anuales. Aquel ejercicio lo finalizó el 30 de junio de 2022 con un beneficio neto de 2.408 millones de dólares, unos resultados “excelentes” según su entonces presidente y consejero delegado, Fabrizio Freda.
Solo tres meses después, en la información financiera del primer trimestre del ejercicio 2022-2023, las ventas habían caído un 11% y el beneficio, un 29%. “La verdad empieza a emerger el 2 de noviembre de 2022″, dice la demanda. Es en ese día cuando se publicaron esos resultados, en los que Estée Lauder también empeoró sus previsiones para el conjunto del ejercicio, algo que volvió a repetir en el segundo y el tercer trimestre.
Promesas
Una degradación de las cifras financieras que, durante esos trimestres, la compañía cosmética achacó a las alteraciones en la cadena de suministro, a la resaca de la covid-19 y a la mala situación del negocio en China. La demanda basa su acusación, precisamente, en las promesas de recuperación en ese mercado. El 18 de agosto de 2022, fecha de presentación de resultados anuales, Fabrizio Freda anticipó una “vuelta al crecimiento a doble dígito” en China, con una recuperación “sólida” en la segunda mitad del año sobre todo en Hainan, una isla estratégica para todo el sector cosmético, ya que es el epicentro mundial de las ventas duty-free.
Esa recuperación no llegó y provocó el empeoramiento progresivo de resultados y previsiones hasta que, en noviembre de 2023, Estée Lauder anunció su reestructuración. La misma, que sigue en curso, incluye un ajuste de 10.000 empleos, cifra que elevó la semana pasada. El coste total del plan puede elevarse a 1.700 millones de dólares, frente a los 700 que calculó en un inicio.
“Los demandados realizaron declaraciones materialmente falsas y engañosas y participaron en un plan para engañar al mercado”, reza la demanda original. Esta añadía que, cuando ya fue evidente que las acciones cotizaban por encima de su precio real, “su precio disminuyó materialmente, provocando pérdidas económicas” a los accionistas que las compraron. “Los inversores han sufrido importantes pérdidas como consecuencia de las declaraciones fraudulentas de los demandados. Los demandantes buscan recuperar dichas pérdidas mediante esta demanda”, dice la misma. Entre el 1 de febrero de 2022 y el 31 de octubre de 2023, las acciones sufrieron una depreciación del 58% en Bolsa.
Acuerdo preliminar
Finalmente el proceso no llegará al juzgado, aunque el principio de acuerdo sellado entre las partes todavía tiene que ser ratificado por el tribunal. Este rechazó en marzo de 2025 un recurso de la empresa para desestimar la demanda, lo que condujo al acuerdo ahora alcanzado.
El informe trimestral de Estée Lauder especifica que, como consecuencia del mismo, ha provisionado una pérdida por contingencias ante la posibilidad de que sea ratificado, por el mencionado importe de 210 millones de dólares, 180 millones de euros. Además, especifica que cuenta con una cobertura de seguro que “compensará una parte de los costes de defensa y de conciliación relacionados con este caso”. Estée Lauder no ha respondido a la petición de información de este periódico.
Fabrizio Freda, ex consejero delegado y copresidente de la compañía durante 16 años, y uno de los demandados, comunicó en verano de 2024 la decisión de jubilarse, algo que tuvo efectos en junio de 2025. En el mismo verano de 2024 hizo lo propio Tracey T. Travis, exdirectora financiera y vicepresidenta ejecutiva, otra de las demandadas.
En la actualidad, el principal ejecutivo del grupo es Stéphane de la Faverie, como copresidente y consejero delegado, y en Estée Lauder desde 2011. Willam P. Lauder, de la familia fundadora, es presidente del consejo de administración.
