El verano en el que los deportistas anónimos dieron el salto al foco

Hay marcas que se vinculan al deporte solo con escuchar su nombre, son prácticamente una metonimia. Otras, además, tratan de habitarlo desde dentro. Es el caso de Decathlon, cuya evolución en los últimos años no solo pasa por innovar en producto, sino por repensar la forma en que se relaciona con su comunidad. Bajo esa premisa surge su impactante nueva campaña de verano: una iniciativa que traslada los códigos del storytelling publicitario hacia un terreno más abierto, en el que los clientes y los propios empleados dejan de ser espectadores para convertirse en protagonistas del relato.
Una viral llamada a participar junto a Pedri
La presencia de Pedri no se limita al rodaje: su papel es y fue clave en la activación de la campaña en redes sociales. Desde el inicio del proceso, en febrero de 2026, su figura actuó como catalizador de la participación: motivaba a la comunidad a compartir sus propias historias vinculadas al deporte. Esta llamada abierta se convierte en uno de los motores del proyecto, alimentando un flujo constante de contenido generado por usuarios que amplifica el alcance de la campaña durante todo el verano.
