El Murcia lleva al Barcelona al tercer partido | Baloncesto | Deportes

El UCAM Murcia profanó el Palau Blaugrana, en otro tiempo una cancha donde el Barcelona solía resolver las eliminatorias, y forzó el tercer partido en los cuartos de final de la Liga ACB. El equipo de Sito Alonso, muy firme durante los 40 minutos, se sobrepuso a la lesión en el tercer periodo de su gran referente, David DeJulius, y logró una victoria (87-90) que le da la oportunidad de rematar la serie mañana sábado (21.00 horas, DAZN) en su cancha. El conjunto de Xavi Pascual, muy enfadado por las dos faltas que los árbitros le pitaron a Vesely en el último minuto, desperdició su primera oportunidad de alcanzar las semifinales.
Sito Alonso recibió al Barça con una zona y un 0-5 de salida, igual que podría haber lanzado un guante a los pies de Xavi Pascual. Todo un desafío. El UCAM Murcia había perdido la ventaja de campo dos días antes, pero llegó al Palau con el convencimiento de poder darle la vuelta a la eliminatoria de cuartos de final. Aquel día fatídico, tan frustrante para una afición ilusionada con un equipo que ha brillado esta temporada, los locales echaron mucho de menos a David DeJulius, su gran pistolero, que se quedó en tan solo ocho puntos, una miseria para el alero de Detroit que viaja con pasaporte eslovaco. Pero en Barcelona renació uno de los mejores anotadores de la ACB.
El Barça fue a remolque toda la primera mitad. El equipo azulgrana jugaba a lo que quería Sito Alonso y no lograba quitarse de encima esa incomodidad que le causaba la defensa del Murcia, pero tuvo la virtud de mantenerse firme de cabeza para no desengancharse jamás. Siempre fue por detrás en el marcador, pero su peor momento fueron siete puntos de desventaja (32-39), nada del otro mundo.
No iba sobrado de acierto el equipo dirigido por el técnico Xavi Pascual, que trata de lidiar con sus inseguridades en un año terrorífico para los culés, pero mantuvo la compostura, cierto espíritu solidario y el empeño de gente de la tierra como Joel Parra, de lo más destacado en los dos primeros cuartos del Barcelona.
El Barcelona tardó 21 minutos en ponerse por delante en el electrónico (44-43). Xavi Pascual, que ya ha anunciado que la próxima temporada entrenará al Dubai, probó algunas trampas para aplacar a DeJulius. El viento comenzó a rolar, el Palau empezó a rugir y Sito Alonso tuvo que pedir un tiempo para sofocar el incendio que ya ardía en contra de su equipo.
El Murcia se encomendó a DeJulius. Estaba claro que el jugador de Detroit era su hombre y si no anotaba él, atraía a los defensas barcelonistas para asistir a un compañero y así, con esa capacidad de liderazgo que ha exhibido todo el curso, le mostró el camino a su equipo (57-59). Un accidente llevó a DeJulius (22 puntos en 21 minutos) al banquillo con una torcedura en un pie. La peor noticia que podía recibir el Murcia. El equipo de Sito Alonso corría el peligro de sentirse desamparado sin su estrella, pero justo entonces dio un paso al frente gente como Jonah Radebaugh o Kelan Martin. No pocos partidos cambiaron de rumbo cuando la gran figura se marchó maltrecha y sus compañeros, los secundarios, siempre importantes, tiraron de orgullo. Eso hizo el Murcia, que sufrió en los tiros libres decisivos, pero que logró dar un paso al frente para forzar el desempate dentro de dos días
