El empleo de extranjeros acelera más que nunca con 289.000 nuevos puestos en el último año | Economía
Uno de los grandes retos de los analistas económicos es diferenciar lo causal de lo casual. Y, dentro de lo que se demuestra que es causal, distinguir el peso de cada factor para explicar un fenómeno. Este dilema se refleja de lleno en los datos de afiliación de extranjeros a la Seguridad Social: en los últimos meses se aprecia una aceleración inédita, con la creación de 289.000 empleos extranjeros en el último año, más que nunca, y 100.000 más que en el mismo periodo del año anterior. Ese impulso coincide con la regularización extraordinaria habilitada por el Gobierno, aunque el Ejecutivo cree que es pronto para vincular estos elementos. Se trata de una impresión compartida por varios especialistas consultados, con matices. Algunos de los solicitantes de la regularización ya han recibido el visto bueno y, por tanto, pueden figurar como cotizantes, pese a que el Gobierno aún no ha dado cifras de solicitudes aprobadas. Y aunque hay expertos que consideran que puede haber cierta relación entre ambos fenómenos, a la vez hay dudas sobre el peso que puede tener este nuevo procedimiento en el auge del empleo extranjero.

Las cifras de afiliación a la Seguridad Social de mayo, distribuidas este martes, recogen un incremento récord de la afiliación de extranjeros: respecto a abril este grupo crece en 111.300 empleos, muy por encima de la cifra del año pasado en el mismo mes (+73.500) y de 2024 (77.900), hasta alcanzar un nuevo récord de 3,36 millones. También se trata del mayor incremento relativo de los últimos años, con un avance del 3,4% en un solo mes. Hay que remontase a 2018 para encontrar un salto superior (3,8%), pero como entonces había muchos menos empleados foráneos, en términos absolutos el avance fue inferior al actual (+73.400).
Esta dinámica ya se apreció en abril, aunque con menor intensidad: entonces la afiliación creció con 96.7000 empleos, otro récord en el cuarto mes y superior al dato de 2025 (+76.100). Si el repunte hubiera empezado entonces, en el primer mes de aplicación de la regularización, Luis Zarapuz cree que estaría más clara la vinculación entre este proceso y estos datos. Sin embargo, el coordinador del gabinete económico de CC OO resalta que en marzo, sin regularización en marcha, también hubo un impulso potente del empleo extranjero: la Seguridad Social ganó entonces 74.700 puestos de foráneos, frente a los 46.800 del tercer mes del año anterior. El especialista de CC OO cree que una posible explicación de ese dato puede ser que en marzo y en la primera quincena de abril se acelerase la tramitación de procesos de regularización ordinarios que ya estaban en trámite y cumplían con los requisitos.

El acelerón se aprecia con aún más claridad en la afiliación interanual, que ayuda a esquivar las tendencias estacionales: venía creciendo a un ritmo de un 7% en los últimos meses, con una inyección de unos 200.000 empleos a lo largo del año previo. Esa tendencia se acelera justo en marzo, hasta un 7,9%, con una ganancia de 230.300 afiliaciones anuales, y profundiza con aún más brío en abril (+8,4% y 250.000 empleos) y mayo (+9,4% y 288.700 afiliaciones). Ese impulso interanual en el último mes supera en 100.000 empleos al registrado en mayo del año pasado (+187.900) y es el mayor ritmo de crecimiento absoluto jamás registrado.
“Es obvio que hay una mayor tracción de empleo extranjero, aunque empezase antes que el proceso de regularización, que ya se empieza a notar en los datos”, insiste Zarapuz. Considera que la regularización ya puede estar impulsando la afiliación de extranjeros, pero que es difícil discernir entre el aporte del ciclo que ya estaba en marcha y lo que agrega el procedimiento extraordinario. Zarapuz cree que lo más probable es que esa política puede explicar parte de la diferencia entre el 7% interanual de febrero o el 7,9% de marzo respecto al 9,4% de mayo, pero plantea esta hipótesis con cautelas. En 2022 y 2023, en pleno acelerón postpandémico, hubo incrementos relativos incluso superiores (por encima del 11% anual), pero se traducían en avances absolutos inferiores (hasta 257.300 en 2022).

De vuelta al análisis del último mes del mayo, el centro de estudios BBVA Research indica que “cuando se detrae el componente estacional, se estima un avance de 36.300 personas (1,1% mensual), en línea con la evolución de marzo y abril, pero algo más de lo previsto con información hasta marzo”. Así, el equipo dirigido por Rafael Domenech considera que “el dato de mayo sugiere que la regularización extraordinaria de personas migrantes todavía no ha tenido las repercusiones importantes que se anticipan en las cifras de afiliación”.
“No es algo nuevo de este mes. Lo venimos constatando desde hace meses”, abundó el secretario de Estado de Seguridad Social, Borja Suárez al ser preguntado al respecto este martes. “La regularización es un proceso en marcha, complejo y de gran magnitud, y lo más prudente es esperar”, dijo Suárez, en línea con su compañero de Trabajo, Joaquín Pérez Rey: “Es muy prematuro dar datos de cómo está impactando la regularización, en marcha hasta el 30 de junio. Sería puramente especulativo”. Entonces termina el plazo para presentar solicitudes, pero aún pasarán meses hasta que se resuelvan todas.
El Ejecutivo apenas está aportando cifras sobre la evolución de este proceso, ni sobre el volumen de solicitudes ni sobre los expedientes resueltos afirmativamente o rechazados. Los últimos datos trascendieron el 22 de mayo porque los aportó la Abogacía del Estado durante las vistas en el Tribunal Supremo para debatir la suspensión cautelar del proceso, petición que fue rechazada. El Gobierno indicó entonces que había recibido 549.546 solicitudes de inmigrantes que quieren acogerse al proceso y que de ellas se habían admitido a trámite, entonces, 91.905.
