El coste de oportunidad del inversor arrepentido

Los mercados tienen una crueldad particular con el inversor excesivamente prudente: suelen rebotar justo cuando más duele haber vendido. En solo una semana, del 16 al 22 de abril, los fondos de renta variable global captaron cerca de 49.000 millones de dólares netos —el mayor volumen semanal en más de año y medio, según datos de LSEG Lipper—. El dinero volvía. Pero, en gran medida, no era dinero nuevo, sino capital asustado que salió en marzo, cuando las caídas dominaban titulares y carteras, y que ahora regresa algo más caro.
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