El corredor Madrid-Sevilla de alta velocidad ha doblado su volumen de tráfico desde su liberalización en 2023 | Economía
El accidente ferroviario de este miércoles en la localidad toledana de Urda marca de forma trágica al primer corredor de alta velocidad construido en España, el que une Madrid con Sevilla, y que entró en funcionamiento el 21 de abril de 1992.
Se trata del segundo accidente grave en 2026 en la conexión ferroviaria de la capital con Andalucía, que ha visto cómo su actividad ha ido creciendo de forma paulatina, sobre todo después de la liberalización que permite a otros operadores, además de Renfe, operar y explotarlo. Eso sí, pese a ser la primera línea de alta velocidad instalada en España, no fue la primera en abrir sus vías a Iryo y Ouigo, los dos competidores actuales de Renfe. De hecho, no fue hasta el 31 de marzo de 2023 cuando circuló el primer convoy de Iryo por ella, casi dos años después de la apertura del corredor Madrid-Barcelona y uno después de que el que une Madrid-Valencia también se abriese a la competencia. El tercer operador, Ouigo, la recorre desde enero del año pasado.
El incremento de la oferta ha multiplicado el número de viajeros del corredor Madrid-Sevilla. En el año completo 2025 circularon por él un total de 5,9 millones de personas, un incremento del 18,5% respecto al año anterior, para un total de 6,9 millones de plazas ofertadas, según los datos estadísticos recogidos por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). De hecho, fue la línea que registró el mayor crecimiento porcentual de viajeros entre todos los corredores de alta velocidad de España, gracias, precisamente, a la incorporación del operador francés Ouigo. En total, se sumaron 923.000 viajeros adicionales a esta ruta, la tercera más relevante tras las de Madrid-Barcelona, la de mayor tránsito del país, y la Madrid-Valencia, que le ha adelantado en los últimos años como la segunda con mayor actividad.


El crecimiento es más relevante si los datos de ese año 2025 se comparan con el último, 2022, en el que la línea que conecta con la capital andaluza funcionó exclusivamente con trenes de Renfe. En ese caso, el incremento de viajeros ha sido de más del doble, en concreto, de un 110%, con 3,1 millones de personas más, mientras que el número de plazas ofertadas lo hizo en un 156%, con un incremento proporcional del número de convoyes en circulación. Hay que tener en cuenta que, hace cuatro años, el tráfico ferroviario de alta velocidad seguía afectado por la crisis sanitaria de la covid-19, con un volumen total de pasajeros que seguía por debajo del registrado en 2019. Aun así, si se comparan los datos de 2025 con los del año previo a la pandemia, el incremento también es relevante, del 63,7%, o dicho de otro modo, de 2,3 millones de viajeros más.
No solo la liberalización
Aunque los nuevos operadores, Iryo y Ouigo, aglutinan el 70% del incremento de viajeros desde 2023 a 2025, aportando 2,2 millones de nuevos viajeros, Renfe tampoco se quedó atrás en el incremento de su oferta. En concreto, el operador público ha ganado en ese periodo más de 900.000 nuevas plazas, alcanzando en 2025 un récord histórico de más de 3,7 millones de viajeros utilizando sus trenes para recorrer este trayecto. En esa estrategia de crecimiento, por ejemplo, Renfe complementó su propuesta con el lanzamiento de la marca de bajo coste Avlo, como respuesta a los precios bajos lanzados por sus dos rivales.
En cualquier caso, la tendencia en este corredor durante la primera mitad de 2026, último periodo con datos disponibles, ha sido la contraria. Entre enero y junio, el número total de usuarios del ferrocarril de alta velocidad en España retrocedió, en total, casi un 17%, con todos los corredores mostrando tendencias negativas. El principal motivo, las consecuencias del accidente del 18 de enero en Adamuz (Córdoba), que dejó 46 fallecidos. Ninguno de los trenes afectados entonces cubría la conexión Madrid-Sevilla (uno circulaba desde Málaga a la capital y el otro en sentido inverso hacia Huelva), pero ambos se encontraban en ese corredor, que recorren parcialmente muchos trenes con destino a otras localidades andaluzas.
El corredor Madrid-Málaga es el que sufrió la mayor caída de usuarios en el primer semestre del año, un 44%, fruto de la interrupción del servicio para la reparación de las vías, y del posterior desprendimiento de un talud en un tramo cerca de Álora (Málaga). A ello se sumó la reducción de frecuencias y, también, la desconfianza generalizada de los usuarios tras el siniestro. Unas circunstancias que también han afectado al tránsito de viajeros en la línea hacia Sevilla. El accidente de Adamuz provocó la interrupción total del servicio de alta velocidad con destino a Andalucía, y en concreto a su capital, durante cerca de un mes. En ese primer trimestre de 2026, la caída del tránsito fue del 27%, porcentaje que se amortiguó en el segundo hasta un 5%. En el periodo semestral, el retroceso de viajeros superaba el 15%, siendo Iryo el operador más afectado, con una caída de más del 34%. En el caso de Renfe, la merma fue del 11%, mientras que Ouigo, que en la primera mitad de 2025 todavía estaba iniciando el servicio, creció un 3% en el mismo periodo de 2026.
