El conflicto en Oriente Próximo rebaja las expectativas de negocio de la industria exportadora en España | Economía
La industria exportadora española está empezando a sentir en primera persona los efectos negativos del conflicto en Irán. La encuesta trimestral de coyuntura de exportación, que realiza trimestralmente la Secretaría de Estado de Comercio, dependiente del Ministerio de Economía, a 1.900 compañías revela que el 21,8% prevé una caída en la cartera de pedidos para el tercer trimestre, lo que supone el nivel más alto registrado en tres años.
El ajuste en las ventas será generalizado en todas las áreas geográficas a las que exportan las empresas españolas. Los resultados de la encuesta revelan que la caída en la zona euro, que es el destino del 55% de las ventas de bienes a terceros países, será limitado, del 0,2%. El recorte será mayor en el caso de los países europeos que no pertenecen a la zona euro, con una caída del 4,2%, y alcanza máximos en Asia, con una bajada del 9%. La única zona donde no prevén caídas, pero tampoco subidas, es Norteamérica, donde las ventas se estancarán.
Las previsiones de negocio de las compañías exportadoras para los siguientes 12 meses (los resultados de la encuesta corresponden al segundo trimestre de 2026) también se han visto revisadas a la baja, ya que el 15,8% de las compañías augura que su cartera de pedidos también disminuirá en ese período. Ese porcentaje es el más elevado desde el tercer trimestre de 2025.
Las dos principales razones que han rebajado las expectativas de negocio de las empresas exportadoras son el encarecimiento del precio del petróleo y el de las materias primas, citados como los dos factores que están teniendo una influencia negativa en la actividad exportadora. El 81,9% de las compañías asegura que el precio del crudo es el principal obstáculo. Esa cifra dobla a la registrada en el primer trimestre, donde el porcentaje de empresas que lo mencionaba fue del 41,5%, y es la más elevada en cuatro años.
Esta encuesta, que se realizó entre el 19 de mayo y el 15 de junio, sí ha recogido, no obstante, el desplome de los precios del petróleo en los mercados internacionales. El precio del barril de brent, de referencia en Europa, cotizaba a 72 dólares en el arranque de la invasión de Irán a finales de febrero y tocó techo el 29 de abril al superar los 118 dólares. Posteriormente inició una bajada que llevó el precio a los niveles precrisis a finales de junio para iniciar un nuevo repunte hasta los 81 euros en los que cotizaba este jueves.
Otro elemento que ha obligado a las compañías a revisar a la baja su cartera de pedidos a tres y 12 meses ha sido el encarecimiento de las materias primas, mencionado como el principal obstáculo para la actividad exportadora por el 80,6% de las empresas, 19 puntos porcentuales más que en el primer trimestre y el nivel más alto desde el cuarto trimestre de 2022. Entre esas materias primas que se han encarecido se encuentran minerales como cobre, hierro, acero o aluminio, agrícolas como soja, trigo, maíz o alimentarias como carne, verduras o bebidas.
La suma del encarecimiento del crudo y de las materias primas ha tenido un impacto sin precedentes en los márgenes de las empresas exportadoras. El 34,6% de las empresas encuestadas (12,4 puntos más que en el primer trimestre y el nivel más alto desde el primer trimestre de 2023) reconoce que ha tenido que afrontar precios de exportación más elevados y eso ha estrechado de forma significativa sus márgenes, mientras que una de cada tres empresas (el 34,1% de las consultadas) reconoce que evolucionaron a la baja entre abril y junio, 8,3 puntos más que en el primer trimestre (25,8%).
