El caro coste de intervenir en Europa para combatir la inflación | Opinión
La subida de los precios del petróleo y el gas que siguió a la invasión de Ucrania por parte de Rusia en 2022 enseñó dos cosas a las autoridades. La primera es que invertir dinero para reducir las facturas energéticas de los ciudadanos es mejor que un enfoque de laissez-faire: de no ser así, la inflación en la zona euro habría sido entre uno y dos puntos porcentuales más alta, calculó el Fondo Monetario Internacional (FMI). La otra es que estos planes cuestan muchísimo dinero –alrededor de 540.000 millones de euros para los miembros de la Unión Europea entre finales de 2021 y mediados de 2023– y su eliminación es políticamente delicada. Con las finanzas públicas ahora bajo presión, estas lecciones pueden resultar mutuamente excluyentes.
Los responsables políticos están planificando sus respuestas a la crisis energética provocada por la guerra en Irán. La Unión Europea está trabajando ahora en medidas de emergencia para proteger a los consumidores y a las industrias. Mientras, el Reino Unido prevé dar a conocer un plan de 50 millones de libras (58.000 millones de euros) para ayudar a alrededor de un millón de hogares en Irlanda del Norte a hacer frente al aumento del coste del gasóleo de calefacción.
Sin embargo, los Gobiernos quieren evitar que se repita lo ocurrido la última vez, y la ministra de Economía británica, Rachel Reeves, ha afirmado que cualquier paquete de ayudas futuro sería “más razonable” y se centraría en ayudar a los consumidores más desfavorecidos. Según Bruegel, la mayor parte de las ayudas de 2022-2023 se ofrecieron en forma de políticas no específicas, como recortes en los impuestos sobre los combustibles, límites máximos de precios de la energía y reducciones del IVA.
Una crítica habitual a estas medidas es que, si un producto básico escasea, los precios deben subir para racionar su uso. Los economistas del FMI señalan que, si las autoridades no hubieran distorsionado el coste real del gas natural europeo durante la última crisis, la demanda habría sido un 2% menor. También estimaron que una compensación específica para el 40% de los hogares con menores ingresos habría sido más barata, con un coste medio para los países de la UE del 1,7% del PIB en lugar del 2,4%.
Sin embargo, no habría frenado tanto la inflación general. Las investigaciones muestran que el encarecimiento de la energía es un factor clave de las expectativas de inflación de los hogares, lo que puede dar lugar a mayores demandas salariales, y que las empresas repercuten sistemáticamente estos costes a los clientes. Esto lleva a los bancos centrales a subir los tipos de interés, lo que, de todos modos, supone una carga para las arcas públicas. Los datos de la Agencia Internacional de la Energía también muestran que la demanda de electricidad descendió bruscamente después de 2022, incluso en países que aplicaron una fuerte contención de precios, como Italia y Países Bajos.
Sigue siendo preferible adaptar esas políticas en función de los ingresos y el consumo energético. Pero esto plantea un reto logístico para los países con datos insuficientes o fragmentados. En Alemania, por ejemplo, las leyes de confidencialidad han impedido históricamente el intercambio de datos entre departamentos gubernamentales.
Y nadie sabe mejor que Reeves que la selección de destinatarios puede ser una tarea controvertida. En 2024, restringió los subsidios de calefacción de invierno, que ayudan a los jubilados a cubrir los gastos de calefacción doméstica, a aquellos que recibían prestaciones sujetas a condiciones de recursos. Tras la reacción pública, más tarde restableció los subsidios para millones de personas.
Los ministros de Economía esperan que el conflicto de Oriente Próximo sea de corta duración y pueda resolverse con una intervención moderada. Sin embargo, si eso no se materializa, podrían enfrentarse a un equilibrio imposible de mantener.
Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías
