De la liberación del Espanyol al paso de gigante del Levante, un poco más cerca de la permanencia

Las cuentas se antojaban complicadas. Hasta nueve equipos llegaban a la penúltima jornada —con horario unificado, todos los partidos a las siete de la tarde— con el descenso entre sus posibilidades, comprimidos en apenas cuatro puntos y con dos plazas en la zona roja todavía abiertas. El gran milagro lo volvió a firmar el Levante, que tumbó al Mallorca (2-0), ahora en puestos de descenso y en problemas junto al Girona, que se lo jugará todo ante el Elche. Con la salvación del Valencia, Espanyol, Sevilla y Alavés, serán cinco equipos los que se jugarán la permanencia en la última jornada: Levante (42 puntos), Osasuna (42), Elche (42), Girona (40) y Mallorca (39). Dos de ellos caerán a Segunda y se unirán al Real Oviedo. Así certificó una tarde en la que cada gol de los nueve estadios alteraba el mapa de la permanencia. Y en mitad de ese tablero inestable, el Levante-Mallorca se convirtió en el epicentro de una jornada que terminó marcando su destino.
