Cuando las llaves del comercio mutan en espoletas bélicas

Cuando la guerra entra por la puerta, el derecho internacional salta por la ventana. En los últimos tiempos, salta incluso antes, porque las iniciativas unilaterales de los más fuertes han desplazado al sistema tradicional de equilibrios y han dejado prácticamente en papel mojado a las instituciones de consenso y neutralidad como la Organización de las Naciones Unidas. Encapsular cada conflicto y limitar su influencia económica puede ser una vana ilusión en tiempos de globalización en los que el efecto mariposa universaliza los daños a la velocidad de la luz; pero la libertad de movimiento de los intereses ajenos al conflicto debe estar rigurosamente blindada.
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