Bélgica y la crisis nacional que acompaña la trayectoria de Thibaut Courtois

“Buenos días, san Tibú. ¿Cómo desea su santidad el huevo?”, le lanzó la prensa belga a Thibaut Courtois hace tres años, mosqueada con el portero, que acababa de abandonar una concentración con su país y no se presentó a un viaje a Estonia porque, en ausencia de Kevin De Bruyne, el brazalete de capitán era para Romelu Lukaku y no para él. El episodio abrió una crisis entre el meta y Los Diablos Rojos. Mientras en el Real Madrid ha sido ungido en este ciclo mundialista como el mejor guardameta del planeta —y para algunos de la historia—, en Bélgica ha estado en la diana y bajo sospecha. “Estamos decepcionados”, reaccionó en público su excompañero Yannick Carrasco cuando sucedió aquello, en junio de 2023. “Sería raro que volviera como si no hubiera pasado nada”, apuntaló Timothy Castagne.
