Ayoube Amaimouni-Echghouyab, el zurdito de Marruecos que en seis meses ha pasado de la Tercera alemana al Mundial | Mundial 2026 de Fútbol

¿Qué posibilidades hay de saltar en seis meses de la tercera división alemana al Mundial con una selección como Marruecos? Ayoube Amaimouni-Echghouyab tiene la respuesta. Él nació en Vic (Barcelona) hace 21 años, se marchó con 10 al país germano porque a su padre le había salido trabajo allí, y hasta diciembre jugaba en el filial del Hoffenheim, el tercer peldaño de la pirámide germana. Desde ese momento, su ascenso ha sido asombroso. En enero lo fichó el Eintracht por solo 200.000 euros para la primera plantilla, tuvo protagonismo en Fráncfort en la segunda parte del curso (sin ser indiscutible), y en mayo debutó con la selección africana. Disputó media parte contra Madagascar, un rato ante Noruega y ya, listo para el Mundial.
Así de rápido ha crecido este atacante. “Nos impresionó mucho su habilidad”, ha valorado el seleccionador, Mohamed Ouahbi, que le ha dado participación contra Brasil y Escocia saliendo desde el banquillo. “Tiene un perfil muy interesante: joven, dinámico, explosivo y con gran capacidad para comprender lo que se espera de él”. La siguiente cita de Marruecos son los dieciseisavos contra Países Bajos, en la madrugada del lunes al martes (4.00, Dazn).
Pablo Remón Arteta, asistente de Albert Riera en el Eintracht hasta junio, reconoce que, al proceder de una categoría tan baja, no lo tenían en el radar cuando a principios de año empezaron a estudiar la plantilla ante su inminente fichaje para la dirección técnica del Eintracht. “Cuando llegamos el 2 de febrero, ya vimos que tenía potencial. Es zurdito, rápido y habilidoso. Le gusta ir hacia adentro, apoyarse en un punta o un diez, y chutar. Finaliza muy bien. Ese es su fuerte”, analiza.
Con ellos, fue titular en seis partidos de la Bundesliga y en el global de este medio curso en la Primera alemana metió dos goles y dio dos asistencias. “Pensamos que en este fútbol donde todo es al hombre y más físico, uno que dribla te da mucho. Generaba situaciones de gol. Fue parte importante de muchos partidos. El Eintracht trabaja un poco así, trae jugadores de divisiones bajas y se la juegan”, explica Arteta.
Ayoube Amaimouni-Echghouyab nació en España, se formó en Alemania y es de padres marroquíes, así que tenía tres posibles selecciones donde ir. “Yo le decía: ‘tú puedes elegir” cuenta el asistente de Albert Riera, “aunque en la española tienes en tu puesto a un tal Lamine Yamal y no sé si vas a jugar mucho ahí’. Se reía. Es muy buen chico”, destaca. Al final, el dedo apuntó hacia el país de sus progenitores.
Crecida fulgurante
En el Club de Fútbol Voltregà, donde le habían perdido la pista, también admiten su sorpresa por la fulgurante crecida del jugador. Allí estuvo entre 2012 y 2014, hasta los 10 años. “Recuerdo perfectamente que nos lo trajo su padre”, rebobina el locuaz Jaume Codina, coordinador y entrenador en esa época. “La única condición que nos puso [por motivos religiosos] es que el chico no se duchara con sus compañeros. Se comprometió a traerlo cambiado de casa. Yo acepté. Y en cuanto lo vi correr, vi que destacaba. A esas edades, eso se nota. Jugando la ponía muy bien con el interior, incluso usaba el exterior, que a los siete años no es lo habitual. Pero claro, tampoco te lo puedes imaginar llegando tan lejos”, explica este hombre que no sabe nada de Ayoube desde que el joven se tuvo que marchar a Alemania porque a su padre, en paro, le había salido una oportunidad de trabajo en una empresa de coches a través de un primo suyo.
“Hace dos años, alguien me dijo que jugaba en la Tercera alemana. Nos hemos intentado comunicar con él, pero han cambiado el número”, indica Codina. En 2024, en realidad, acabó la temporada en la quinta categoría (Oberliga Westfalen), con el Erkenschwick. En junio de 2025, finalizó el curso en la cuarta (Regionalliga Südwest), ya en el Hoffenheim. En diciembre de ese año, competía en Tercera. En enero, se fue a la Bundesliga. Y en junio, al Mundial.
“No habrá muchos casos en la historia de los Mundiales como el suyo, que haya llegado así a una selección potente”, advierte Pablo Remón Arteta. “Es un chico con potencial para crecer, tiene bastante capacidad de mejora. Es muy joven y lleva poco tiempo en la élite. Quizá la parte táctica es en la que más puede progresar”, indica el asistente sobre un jugador que en las tripas de la expedición marroquí es descrito como un chico “encantador, tímido y discreto”.
