Alec Segaert demuestra que otro ciclismo es posible en el Giro de Italia

Enlaza el pelotón su segundo día seguido en la media montaña, esta vez perfil más dócil y con las rampas exigentes lejos de meta, y lo que parece ser una plácida jornada abocada al esprint pronto se convierte en una persecución bajo el tórrido sol que azuza el Mediterráneo. Desde Imperia, cerca de San Remo, el grupo acelera compacto en sentido contrario a la Classicissima de primavera y se adentra hacia los valles de interior, dirección Milán, para buscar la meta en Novi Ligure, tierra de campeonísimos.
