Liberar reservas es el mal menor para Europa | Opinión

Los líderes europeos vuelven a estar en una de las situaciones que menos les gustan: dejarse presionar por EE UU. El G7 anunció el viernes la liberación de 100 millones de barriles de sus reservas de diésel, tras la amenaza de EE UU de parar sus exportaciones. El acuerdo puede haber dado con un término medio bastante sensato.
Salvo para las refinerías, el diésel caro es un problema para todos. Es comprensible que algunos en el bloque fueran reacios a plegarse a Donald Trump. La relativa escasez de producción energética propia de Europa hace que necesite mantener reservas abundantes. Reducirlas a instancias de otro parece imprudente, y hacerlo ahora resulta especialmente irritante, dado que el encarecimiento tiene que ver con la guerra de Trump en Irán.
Aun así, las peticiones de EE UU de actuar sobre las reservas europeas tienen cierto fundamento. Washington ha liberado casi toda su aportación de 172 millones de barriles al desbloqueo mundial de 400 millones de barriles de crudo y productos petrolíferos, coordinado por la Agencia Internacional de la Energía en marzo. Europa aún no había cumplido íntegramente su compromiso de aportar 92 millones de barriles. Aunque liberar petróleo en Europa es menos sencillo, porque buena parte está en manos de empresas y no de los gobiernos, una proporción mucho mayor de sus reservas está formada por productos como el diésel, y no por crudo.
Reuters informó el jueves, citando a una fuente basada en una capital europea, de que EE UU quería que el continente liberara 120 millones de barriles de diésel. Habría sido excesivo. Habría supuesto el 40% de las existencias totales europeas de diésel y gasóleo, que ascienden a 39 millones de toneladas, equivalentes a 290 millones de barriles.
El acuerdo deja algo difuso cómo se repartirán los 100 millones de barriles entre los estados de la UE y otros miembros como Japón, y qué cantidad corresponderá al diésel. Pero, dado que exige a la AIE supervisar la “aplicación inmediata y completa de los compromisos”, parece que el grueso del esfuerzo recaerá en los 92 millones que Europa llevaba retrasándose en liberar. De ser así, el desenlace es mejor de lo que podría haber sido. Ante la disyuntiva entre provocar a Trump hasta empujarlo a prohibir directamente las exportaciones y alcanzar un acuerdo en sus propios términos, la prudencia puede ser la mejor muestra de valor.
Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.
